ON = Prendido, activado
Porque lo prometido es deuda, más modalidades en versión “todos los derechos reservados” que el peruano utiliza (in)conscientemente para activar su choledad en los espacios sociales de su diario vivir (repasa las Modalidades 1 y 2, aquí):
Modalidad CHOLO ON 3: “Mesa que más aplauda”
A continuación, una de las estrategias más patéticas del peruano por mantener despierto en un nivel suficiente su propia y agonizante simpatía frente a sus compañeros de conversación: aplaudirse cuando cuenta un chiste o cuando dice/escucha algo gracioso. Así, cuando el peruano cuenta un chiste “rojo”, revela el secreto mejor guardado de la adolescencia de su “pata” del alma en su primera vez o intenta burlarse de alguien inventando algún apelativo forzado, y percibe que su auditorio no considera su narración taaaaan graciosa, tiene la increíble capacidad de Cheetara de agilizar sus sentidos, anticipar la derrota que lo amenaza y vaticinar el silencio incómodo… entonces, intenta salvar su reputación y aplaude su misma gracia, ríe y aplaude en una mixtura hermosa de movimientos, sonidos guturales y palmaditas a sus oyentes, con lo cual asegura que al menos la gente sonría o, en el peor de los casos, también aplauda con él.
La modalidad es más común cuando el peruano adiciona al auto-aplauso megalómano un “quiiii buiiiina“, ayudadita que el contador del chiste se hace a sí mismo para dejar en claro que lo que acaba de contar, sí, es gracioso y, sí, deben reírse de con él cuanto antes.
Pero claro, el cholo perucho debe ser gracioso para agradar a su auditorio, para explosionar su criollismo, para lograr que sea catalogado por conocidos y extraños como una persona “cague de risa“, es decir, alguien que ocasione tanta risa, pero tanta risa, que produzca una diarrea de emociones en su más alto nivel (¿no es increíble que nuestra simpatía sea evaluada a través del grado de relajación que causamos en los esfínteres de los demás?)
Modalidad CHOLO ON 4: “Manosear el claxon”
A pesar que las municipalidades han cubierto la ciudad de campañas contra la bienllamada “contaminación acústica” de cuanta bocina huachafa el peruano encuentra para hacer ruido sobre el asfalto, a pesar que se han recurrido a cuanto mimo y niño se pudo para abarrotar las esquinas con pedidos, súplicas y ruegos que invocan por el silencio en las calles, el peruano manosea el poder que se le fue conferido cerca a su timón y hace sonar el claxon para despertar a su ciudad.
El peruano fuerza a su auto -en una mala imitación de Kid, el auto fantástico- a hacerse notar también, a “decir” algo, a “gritar” un carajo en versión carrística a los demás bólidos. Así, en ese infinito afán de antropormofizar cuanta cosa existe, le da voz a su carro y utiliza el claxon como una extensión de su propio sentimiento de furia: toca el claxon (no la bocina, el claxon) para OYE TÚ decirle al mundo que él está pasando por esa calle y que OYE, IMBÉCIL yo voy a pasar primero que tú, deténte, y que OYE, SO PEDAZO DE… estoy apurado así que aprende a manejar y apreta el acelerador para que podamos (el carro y yo) pasar.
Uf, y tanto es así que el peruano humaniza a las cosas inertes, que hasta le toca el claxon activador de choledad al semáforo cuando se demora en cambiar a verde porque OYE, COSA AMARILLA COLGANTE, quiero pasar, te estás demorando a propósito, no seas lenteja y cambia ya.
El claxon es la voz del asfalto, sacia una necesidad innata del peruano por darnos a conocer, permite alivianar el pánico que sentimos ante el silencio, ante la indiferencia, ante la moderación, permite presentarse ante otros conductores sin decir “oye”, gritar sin gastar garganta, insultar sin decir “huevón”.
(Pronto, más modalidades ON y OFF de nuestra choledad…)
Odio el sonido de las bocinas juntas, me produce migraña. Por ende, todos los días me duele la cabeza, más porque vivo cerca a una avenida principal y el ruido es realmente insoportable.
Pero, supongo yo, es como si pidiera que a la hora de almuerzo todos nos sentaramos en silencio y exclusivamente para comer…imposible. Hay que ponerle ‘’sazón” a todo lo que hacemos (eso nos han enseñado, o al menos a mi… DEBEMOS poseer/exhibir/demostrar/derrochar criollada cada vez que podamos, más aún en las calles)
¿Acaso no es suficiente tener mientras conduces el volumen de la radio al 100% para hacerse notar?… NO, esa es solo una forma… y hay que probar todas, cuanto más fastide, mejor ¿cierto?
Para aplausos, una vieja costumbre peruana: Cuando aterriza el avión, el respetable aplaude de gozo creyendo que el piloto hizo una proeza y no solamente cumplir con su trabajo. En los viajes internacionales es de vergüenza ajena y los peruanos parecemos como los beduinos que van en avión a la Meca y suben trayendo sus animalitos consigo.
Javier:
Los dominicanos y puertorriquenos tambien aplauden cuando aterriza el avion, y con un buen motivo: los despeges y aterrizajes son las partes mas peligrosas del vuelo y liberar un poco las tensiones es bueno, aparte de la alegria de tocar tierra.
Y donde viste que los beduinos subian al avion con sus animalitos? o es solo una metafora? (Leete a Edward Said)
Chuto:
Si tu intencion era mostrar las caracteristicas profundamente mestizas de los habitos de los peruanos (sobretodo de los criollos limenos) pues estas fallando. Al atribuirle a la choledad todo lo que es incivil, chabacano, malo o no deseable de nuestra identidad haces que se refuerzen los esteriotipos en un pais, y ciudad, donde la palabra cholo aun esta muy racializado.
Claro, el aplauso auto-congratulatorio, muy característico del peruano. Generalmente se acompaña de una contorsión corporal muy particular, un agache primero seguida de una tirada bien para atrás, a la vez que se suelta la carcajada fuerte.
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Otro uso (un tanto detestable) del aplauso que tienen algunos es para llamar al mozo en el restaurante, y es que mientras más concurrido el local, más se tienen que hacer notar. Por acá en Los Ángeles, varios restaurante coreanos han resuelto este inconveniente de la manera más fashion: un timbre en cada mesa.
Las formas como chuto se refiere a lacholedad yo no la veo necesariamente como racistas sino más bien un intento de expresar nuestra contradictoria modernidad. El hecho que nosotros “liberemos tensiones” aplaudiendo agradecidísimos un aterrizaje normal quizá evidencia el hecho que viajemos poco por avión y el factor asombro o temor aún esté muy presente (los alemanes no aplauden al piloto ni cuando este hace una maniobra superheroica de salvamiento) y, qué coño, expresa una idiosincracia reverencial y animista de la tecnología aún fuera de nuestro alcance. Y eso no es ni malo ni bueno, es así, como hace cuarenta años uno iba al Jorge Chávez nomás a ver despegar los aviones. Somos un país que aplaude y que pifia mucho.
Ah, y lo de los beduinos son las anécdotas de mala leche de un judío (sí, un judío!) que se hizo millonario montando el primer servicio de charters a La Meca entre noráfrica y la península arábiga.
Lo que faltó aclarar acá es que los mas “campeones” (no sabía como poner esto para que no se vea tan despectivo) aplauden , pero no como en “la fotito” de arriba, sino por alguna razón aplauden con las dos manos en la misma posición, osea mirandose de frente (lo cual es otro papelón porque no suena un carajo), ¿se entendió? ¿no? Sino miren cualquier barra de equipo de provincia y se van a dar cuenta de lo que digo.
me parece que el aplauso relacionado con la risa es demasiado peruano, sí, pero nada reprochable cuando se hace de manera inconsciente, porque yo lo hago cuando otro cuenta un muy buen chiste… ¡no lo puedo evitar, simplemente me sale jajajajaja!…
pero distinto es el aplauso del avion, el del restaurante al oir que algo se rompe, el del cine al final de la función… NO ME JODAN, ¿¿¿qué tiene de divertido q al mozo se le escape unas copas o acaso Brad Pitt va a sentirse halagado con mis aplausos???…
PS: Y si brujo, entiendo a lo q te refieres… ese es el aplauso primarioso, de 5 años..
Bravo, canelita china, esa descripciòn del aplauso auto-congratulatorio fue ilustrativa.
Pero, Amazilia, te has dado cuenta que la ùnica que incorporò la variable “raza” en este anàlisis fuiste tù? Porque, como bien conocen ya nuestros cholegas, desde el inicio Choledad Privada propone que las pràcticas sociales que analizaremos con humor en esta tribuna no tienen nada de segregadoras, sino que -todo lo contrario- nos unen, dado que TODOS en algùn momento las hemos hecho. Es curioso que percibas ese sesgo “racista” porque evidencia muchas cosas comunes en nuestras choledad: 1) que estamos acostumbrados a escuchar estas costumbres peruchas como “malas”, “inciviles”, “chabacanas” cuando en realidad aquì fueron presentadas con gracia, humor, y orgullo porque no son ajenas a los que las escribimos o los que las leemos acà; 2) que estamos acostumbrados a relacionar las choledad con el racismo, y a ver entre lìneas diferencias donde sòlo hay similitudes (he allì la razòn del slogan de Choledad Privada, dado que sin querer queriendo, nos privamos de vivir una peruanidad donde ya no tiene sentido “cholear” al otro despectivamente, porque lo cholo es todo, es la mezcla de lo moderno, lo tradicional, lo folclòrico, lo indìgena, lo alienado, todo.
Aplaudimos -curiosamente- la reflexiòn que viene auspiciada esta semana por el cholega Javier cuando dijo que somos un paìs que aplaude y pifia mucho.
Sin embargo, sì creemos que el aplauso en sì mismo no transmite lo mismo (por ello no hay un artículo sobre el aplauso peruano) sino que es una expresiòn que guarda muchos mensajes y que daràn para muchos artìculos, entre otros, ” pràcticas de un peruano en el aviòn”, “el aplauso en el chifa” y la idea del aplauso para elogiar las torpezas como las que describen.
Brujo, haremos una investigaciòn exhaustiva sobre la tipologìa de aplausos en el Perù. Sale.
El ejemplo del aplauso me parece inofensivo, pero si tener el incivil comportamiento de tocar el claxon como loco es tener el “cholo ON”, entonces la conclusion seria que si queremos vivir en paz hay que “descholificar” Lima. Entiendo que tu lo haces en forma descriptiva-humoristica y yo lo estoy tomando normativa-reflexivamente, pero ves que se puede tomar como un argumento discriminador?.
Y cuando digo que cholo es una palabra racializada, no me refiero como una categoria biologica (que de hecho no existe), sino como una construccion mental que identifica lo cholo con determinadas caracteristicas fenotipicas, culturales, geograficas, etc. (creo que en tus blogs amigos puedes encontrar algunos ejemplos).
Anyway, disfruto tus posts y las reflexiones que provocan.
Saludos
Y nosotros, tus reflexiones, contrapuntos y comentarios.
[...] recorrimos 4 maneras de activar nuestra hermosa choledad colectivamente (Parte 1 y Parte 2), ahora es momento de reflexionar sobre algunas modalidades explícitas y otras no tan visibles por [...]
Es terrible tener que cruzar la pista y que el chofer de la combi te reviente el tímpano con el claxon! y que encima al voltear para decirle “mier…” te levante las cejas con esa mirada libidinosa… Lo peor de todo es que ahora hay claxon que suenan como silbidos! plop!
(Descubrí su página la semana pasada y me ha gustado mucho la forma en que relatan nuestras clásicas “choledades”, muchas felicitaciones
)
Muchas gracias Xeilachvr, esperamos verte mas seguido comentando y participando en estos lares.
Saludos,
Chuto