Recibí el encargo como asociada del gremio femenino de Choledad Privada de dirigirles una carta en relación a la marejada de paternalismos excesivos causados por el bendito decreto de ley que prohíbe la discriminación por género en las asociaciones civiles y, con ellos, a los ataques venusianos contra el Regatas Lima, el Club Nacional, los Masones, y otros clubes de varones.
Para empezar, debo sincerarme con ustedes: es cierto,
me muero por ser socia del Regatas. Me encanta tirarme medio día de mi existencia diaria en las colchonetas de la playa 1, almorzar un cebichito con la mancha del gimnasio, regodearme con la sociedad más fru-fru-fru de Lima mientras nos hacen la manicure y nos tomamos un Daiquiri y regresarnos a la casa donde el marido socio nos espera, sí, yo quiero ser socia. No lo soy, mis hijas no son hijas mías sino hijas de socio, y no quiero ni pensar lo que ocurriría si el desgraciado me deja o me saca los cuernos y me obliga a separarme de su membresía. Sí pues, es cierto, soy lo que en estas tierras high-chorrillanas se conoce como “esposa de socio”. ¿Y?
Ahí al menos me dan playa, porque en el Club Nacional por las justas me dejan entrar a tomar el té con las chicas y comerme un lomito saltado en el comedor principal (que, debo ser sincera, me hace sentir como Kate Winsley dentro del mismísimo Titanic), pero de ahí si quisiera ir al sauna, la biblioteca, la piscina temperada y demás servicios sofisticados, necesitaría saco, corbata y algo más (o alguito, depende de los casos). No lo niego, me hierve la sangre pensar que están todos esos egos viriles juntos y semidesnudos al pie del jacuzzi, hablando de controles remotos, finanzas, películas y de Alan García, y yo acá sin club elitista de sólo chicas que me consuele.
Pero, no se pasen, de ahí a que necesite ser salvada de tamaña “discriminación” frívola por no tener la titularidad de la membresía a un mundillo de calzoncillos residenciales, no pues. Déjenlos con sus clubes y sus membresías, no nos dará ese carné una victoria en materia de igualdad. Que en un caso es inconsecuente, lo es (después de todo, somos las que más consumimos los servicios del Regatas y las que
garantizamos las medallas de oro de las selecciones de vóley -aquí se apela a dicho argumento pero siempre con la etiqueta de discriminación); que en el otro caso es vilmente separatista e infantil, lo es (no es otra cosa que la eterna manía heterosexual de separar a los hombres y a las mujeres en cuanta reunión adolescente y familiar existe en esta tierra -ello sin contar que desde bebes ya nos ponen la etiqueta celeste “para hombrecito” y rosada “para mujercita”). Pero, ¿qué es lo que nos arde discrimina exactamente?, ¿nos discrimina ser “esposas de socio” o que exista un espacio donde nos impiden ser socias?, ¿nos discrimina la libertad de asociación de la hegemonía masculina o es que toda libertad masculina será ya eternamente cual pecado original una discriminación histórica contra nosotras? ¿Es que toda separación será confundida con discriminación? (aquí, aquí y aquí algunos ataques y/o problemas al “entender” la discriminación).
¿No escondemos bajo estandartes de la igualdad un claro sesgo paternalista por quienes creemos apremiantes de igualdad? Recordemos que el problema de la discriminación no está en la existencia misma de la diferencia sino en el trato excluyente, ofensivo y minimizante que se hace en nombre de esa diferencia. Así como no debemos reducir el problema del racismo a una cuestión de color de la piel ya que choleamos y negreamos por cuestiones muchos más complejas y ridículas, así también no reduzcamos el problema del machismo a la existencia de espacios de varones, porque las mujeres no tenemos que sentirnos excluidas de cuanta reunión, cargo o territorio no se nos invite siempre que ello no nos quite libertades, y yo, señor González Posada, no soy menos libre ni menos ciudadana ni menos mujer porque no sea socia del Regatas o porque no tenga una piscina temperada exclusiva para señoras cerca del Jirón de la Unión.
Mientras creen estar abriendo camino a la igualdad, le tiran barro a la libertad de elegir con quién juntarnos dentro de nuestras cuatro paredes, ya sea con nuestros pares por edad, género, color de piel o distrito de residencia. Así, esperen entonces que mañana el Gremio de Ingenieros denuncie de discriminadores a la
Asociación de Periodistas, que el Club de Damas de Pueblo Libre sea acusado por las vecinas de San Borja y los Alcohólicos Anónimos sean satanizados cuando los adictos a la heroína quieran ingresar a sus filas (ver lo que dice Mesinas y la Guachimana hace ya un buen tiempo al respecto). Se acabó, mañana mismo empiezo la gestión municipal para levantar mi Club Nacional “Micaela Bastidas” y ahí sí no dejo entrar a ningún marido, a ningún congresista ni a ninguna feminista sin propuesta. Ahí me gustaría ver si los González Posadas de este país se ponen a defender a su gremio de tamaña discriminación. Habráse visto venir a cuidarme a estas alturas de mi vida en república de los varones impíos de una sociedad que tiene reales problemas discrminatorios que resolver.
Gracias, Chuto, por publicar mi carta, este virus de la discriminatitis aguda que padecemos últimamente los peruanos nos impide luchar contra las verdaderas desigualdades salariales, laborales, domésticas, políticas que existen entre hombres y mujeres, y magalygísticamente creer que la defensa de los derechos en formato sensacionalista da mejores réditos a nuestro Congreso. No pues, chicos, no se confundan, así no juega Perú.
Atentamente, Elisa - Choledad Privada * Pronto, la discriminación racial en el Regatas. Señores y señoras, esto SÍ es discriminación. Nótese la diferencia. Y más conductas racistas del Club Regatas, en esta carta. ** Choledad Privada utiliza y promueve el uso de obras licenciadas bajo Creative Commons. Los autores de las fotos que ilustran este cholopost son los cholegas Sorgi, Darco TT y Verónica Orbegoso.
Cuidadito con hablar así de los masones. Hace más de diez años que existen logias femeninas en el Perú. Y las logias andróginas -mixtas- es algo que comenzó con los inicios de la historia de la masonería. La próxima vez haga la comparación con los Búfalos Mojados (Los Picapiedra) la Sociedad de los Canteros (Los Simpson) o sin ir muy lejos, con varios comités directivos provinciales del PPC, juas juas.
Yo escribí algo acerca de la ley a que hacen referencia, así como un análisis de la supuesta discriminación de la mujer en los clubes, comparada con la restricción a la libertad de elegir con quienes queremos juntarnos.
Ver el enlace aquí:
http://www.andandosincaminos.com/2008/04/07/%c2%bfdiscriminacion-a-la-mujer-en-los-clubes.html
Saludos
Es espantoso superficial pipirisnaico.
u-u En verdad hay discriminaciones más graves.
Hay discriminaciones más graves, pero en este caso, a mí sí me parece que la separación es de todas maneras discriminación.
De hecho las mujeres en el Perú (y en todo el mundo) sufren peores males, pero no quiere decir que no esté mal que una mujer no pueda ser socia de un club, por pituco y huachafo que este sea, y si rectificar esta situación es tan simple como modificar los estatutos del Regatas, entonces los dirigentes del Regatas se pasan de machistas, racistas y conchudos!
Leyendo el articulo de tan estirada dama; viene a mi mente la pesadillesca nebulosa gris obscura falta de cultura y falta de humanidad falta de vision falta de luz; de la dizque culta sociedad o suciedad clase dizque alta peruana; viviendo el todavia en el siglo de la Inquisicion; vista desde aqui la realidad peruana; no llega siquiera al nivel de realidad; mas me parece estan en un nivel onirico pre- cataclistico;donde nadie es quien dice ser; y muchos sino todos viven en una realidad prestada, dependiendo del musico, actor, pop star de moda. I don’t want talk anymore about that; just I think my wife will not like all that kind of stuff running there. Perhaps we will choose another country to migrate. Well folks see you around and enjoy your creppy life in there bbyyyeeee se you then. Javier.
Para ser un poquito educado, quisiera agracecer a la estirada dama quien patrocina este blog el chance que me dio de decir, aquello que dije. Mil perdones por mi rudeza y falta de tino;hasta otro dia;a los que quieran vengarse les doy el gusto, javiercookcomfy@yahoo.com disfrutenlo. bbyyeeeee
Gracias por el bilingüista comentarios, sobre todo por la parte inefable del “nivel onirico pre cataclístico”
no hay libre asociación? si quiero no puedo crear mi club de los nacidos en 1968, e impedir a los nacidos en 1975, 1980, etc. No puedo crear un club de ex-curas e impedir que entren curas en ejercicio. las mujeres no pueden crear un club de fans de Grecia Colmenares e impedir que entren los fans de Rambo? que hay de Toby y sus amigos?
oigan y las mujeres cholas siquiera podràn ser “esposas de socio”