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Así es allá

Desde los Yunaites: escenas de un Tecnocholo en su laberinto

Es fin de mes, pagaron ya. Con algo de ahorro y mucho de CTS acumuladas, Choledad Privada se tomó unas vacaciones la semana pasada por los Yunaites, así como para vacacionar con Miki, Pluto y esa gente. Y de paso, claro, para reflexionar desde “allá” sobre nuestro “acá” querido. Nos inundamos en un mundo donde la tecnología te invade y te refresca y te ultraja desde que te bajas del avión, te vas al baño o te sientas frente a una computadora.

Nuestro Perú de hoy no es lo que era. Atrás quedaron las edificaciones grises de los setentas (que más parecen bunkers de guerra velasquistas) y en su reemplazo surgieron unos cuantos edificios “inteligentes”. Eso sí, esta onda “inteligente” no se limita sólo a edificaciones. Ahí tenemos a nuestro burgomaestre “Cementito” Castañeda que se ha propuesto modernizar el transporte público con tecnología de punta y con mentalidad de empresario (ojo, “no de bodeguero”). Piletas electrónicas multicolor, cámaras que detectan los excesos de velocidad, “waters” que se jalan solos luego de su uso y hasta un sistema electrónico para el cumplimiento de nuestras obligaciones tributarias son sólo muestras que nos hacen sentir “globalmente a la par”.

Es curioso, porque esta tendencia por poblar nuestra choledad de tecnología y hacerla “inteligente” no nos convierte en expertos tecnocholos. Los procesos y los sujetos tenemos velocidades distintas. El proceso es largo aún y creemos que el “cambio de chip” tomará su tiempo. Las siguientes experiencias en Miami así lo demuestran:

Escena 1. El inca abre trocha: Tomamos el metro de una gringoide ciudad y luego de sentarnos e inspeccionar visualmente el artefacto móvil vimos que al final de cada vagón había puertas que permitían caminar a lo largo del tren. Nos acercamos y, haciendo un esfuerzo “hulk-esco”, introducimos nuestros dedos en las rendijas de la puerta y con mucha fuerza y harta kiwicha bicolor logramos atravesar la primera. Nos dirigimos hacia la segunda puerta y decidimos superar el impase fastidioso y aplicar la técnica utilizada con la puerta anterior mientras pensábamos “estos gringos no saben hacer puertas“. Nos posicionamos y “juaaaaa”, logramos abrirla entrando al siguiente vagón con el pecho en alto y mirando la cara de asombro de los gringos ante nuestra descomunal fuerza incaica. De pronto, un buen ciudadano se acerca y señala un botón verde que, al presionarse, abre la puerta AUTOMÁTICAMENTE con lo cual: (i) no era necesario dar muestras de nuestro legado muscular incaico y (ii) la cara de los lugareños no era de admiración sino de asombro (y hasta indignación) por nuestra descarada manera de destruir un bien público. Nos ruborizamos: “aún no somos tecnocholos”.

Escena 2. A mí me gusta la gasolina, dame más gasolina: Cuando la tecnología es combinada con un autoservicio, el tema se complica. Nos tocó alquilar un auto e ir al grifo a llenar el tanque (no a echar “10 lucas de 90, por favor“. Buscamos y buscamos, pero no había grifero. Nos indican que debemos ir a la tienda del grifo, pagar al cajero la cantidad de gasolina que deseamos consumir y echarla al tanque NOSOTROS MISMOS. “¿Qué… nadie me va a vigilar?” Aterrados, seguimos las tontas instrucciones del Primer Mundo. Quedamos maravillados por algo que se huele en el ambiente y que si no fuera por el slogan del Banco Azteca, ya la hubiéramos dejando en el olvido: la confianza. i) ¿Cómo controlan si echamos más gasolina de la cuenta?, (ii) ¿por qué confían tanto en mí si yo no soy de fiar así nomás? (al menos, eso es lo que me han inculcado al otro lado del oceáno), (iii) ”¿se podrá hacer alguna criollada?”. Pero nadie nos vigila, sólo nuestra propia y creativa conciencia peléandose a golpes con otra realidad: nos volvemos a ruborizar y decimos “sí pues, aún no somos tecnocholos”.

Escena 3. Extrañamos a Wong: Nos damos cuenta de que tenemos que ir a comprar víveres al supermercado bajo sanción de morir de inanición. Es invierno, el frío congela y el supermercado más cercano está a dos cuadras. Bueno, ”caballero” decidimos caminar, con la cara llena de mini témpanos de hielo (como Di Caprio agonizando en las últimas escenas de Titanic) y cargando ocho bolsas llenas de comida chatarra. Los vecinos nos miran nuevamente con asombro y nosotros nos maravillamos porque seguimos haciendo gala de la resistencia al frío que llevamos en la sangre, producto de años de supervivencia precolombina en la puna perucha. Un sabio lugareño se nos acerca: “¿por qué no ordenan el pedido por Internet?, te lo traen a la puerta de tu casa”. Nos hacemos “un mundo” porque (i) nunca hemos comprado (a lo más en Lima la pedimos) comida por Internet, (ii) nos espanta que alguien se robe el número de nuestra tarjeta de crédito (aún cuando ello es más factible al dársela a un mozo en cualquier restaurante), y, (iii) ¿qué pasa si nos estafan y no nos traen nada?. El colaborador vecino nos ayuda a hacer nuestra primera compra virtual y mientras la hace nos ruborizamos pintando de rojo y blanco nuestra cara, en estricta emulación a nuestra bandera, y decimos “confirmado, aún no somos tecnocholos”. 

¿Cómo se vive y se vence esta camino hacia una tecnochología plena? Pensamos entonces en su rol más allá de su utilidad, practicidad y modernidad. ¿No es acaso la tecnología un proceso que debería reflejar a la sociedad que la descubre y la usa? En ese sentido, es como la publicidad. Un cartel no puede obligarte a pensar algo que tu sociedad, tu familia y tus amigos ya no te han acostumbrado a pensar, porque no te sentirías reflejado en ella y no la comprarías. Igualmente, la tecnología debería reflejar tu cultura, y en este caso, esta tecnologia responde a una cultura normativa feroz del gringo donde las consecuencias de sacarle la vuelta a la tecnologia y a la norma son demasiado radicales (no porque sean unos moralistas a ultranza).

Si pretendemos que un “copy-paste” de tecnología ajena en nuestro diaerio vivir nos convierta en tecnocholos, estamos muy equivocados, hay una tarea pendiente por asimilar los procesos de valores que se esconden tras ella, hasta el punto que logremos usarla sin sentirnos tan ruborizados como en estas escenas. La pregunta que nos deja en ascuas tras recordar estas escenas es: ¿cómo vive un peruano la tecnología en una visita fugaz al Primer Mundo? Sin embargo, lo que aparece no es una respuesta sino una nueva pregunta, parafraseada por el ícono popular de nuestra bella y transparente idiosinscrasia, la sabia Susy Díaz en todo su esplendor: nosotros no vivimos la tecnología, la tecnología nos vive, y nosotros nos dejamos vivir.

* Intuimos que nuestros cholegas migrantes nos podrán contar sus primeras experiencias como tecnocholos cuando eran aún nuevos en esas tierras, y cómo ahora, esa tecnochología debe fluir por sus venas.

** La foto original del inca se encuentra en el siguiente link.

Discussion

25 comentarios for “Desde los Yunaites: escenas de un Tecnocholo en su laberinto”

  1. En Europa, más que el asombro tecnológico, lo que te deja boquiabierto es el formidable funcionamiento de los servicios públicos de todo tipo: Educación, salud, transporte, cultura, recreación…todo hecho con inversión estatal e impuestos de todos los ciudadanos. Contar con una seguridad social fantástica por sólo el 3% de tu salario y que si te accidentas en la chamba te vas a una superclínica privada porque la emrpesa está obligada a pagar aparte un seguro contra accidentes laborales con el sector privado; es algo que en el Perú, sencillamente, es impensable.

    Chuto, dime a qué correo te puedo mandar algunas cosas que tengo sobre la experiencia de peruanos en España. Mi correo es garvichjav@yahoo.es
    A ver si coordinamos.

    Comentado por Javier | Mayo 11, 2008, 8:48
  2. Javier, puedes escribirnos a:
    chuto@choledadprivada.com
    Muchas gracias por tus aporte!!

    Comentado por chuto | Mayo 11, 2008, 9:23
  3. Llevo más de 20 años por estos lares, así que he ido imbuyéndome de la tecnología conforme ésta iba evolucionando, por lo que no tengo mayores traumas que reportar. Lo que sí, resistí hasta lo imposible el adquirir un teléfono celular (si hay uno público, para qué gastar de más, era mi mantra), y me mantengo un tanto desprendida de él, pero el Internet, aish, esto sí que sigue siendo la octava maravilla para mí.
    .
    Lo difícil para una chola como yo ha sido el navegar por el sinfín de opciones con tanta competencia, principio fundacional del capitalismo gringo. Sin informarme adecuadamente, he pagado demás y por cosas innecesarias en el pasado. Ahora ya soy más “viva”, y debo admitir que el arte del regateo, ya impregado en el ADN de todo cholo, me ha sido de muchísima utilidad para bajar mis cuotas mensuales, ya que aquí las compañías lloran lágrimas de sangre si pierden a un cliente más.

    Comentado por Canelita china | Mayo 11, 2008, 15:09
  4. Una costumbre que tienen mis papás y que nosotros ya dejamos de lado es la de echar llave a las maletas: Nadie te va a robar nada!

    Comentado por entonces | Mayo 11, 2008, 16:48
  5. La única gracia / papelón que hice, fue ir a un “Arcade” (nombre gringo para el “pinball”) y meter un billete de 20 dolares en la máquina que te daba dimes (cochinas monedas de 10 centavos), ese día (allá por el lejano 1995) inventé la moda de usar el pantalón caido gracias a todo lo que pesaban las condenadas. Arghhhhh.

    Comentado por Enrike Brujo | Mayo 11, 2008, 17:58
  6. ¿ No te roban nada ? Chicha yo pongo candado a las maletas hasta cuando viajo en bus a la playa !!!

    Comentado por Enrike Brujo | Mayo 11, 2008, 18:00
  7. bueno un muy interesante pasaje el que nos comentas, en verdad que me parecio entretenido e informativo. yo he vivido en buenos aires un tiempo y la verdad no es tan avanzada como europa o usa, pero si lo es mas que el perú y aqui tb hay cosas que sorprenden.
    haber si me visitas en mi blog

    Comentado por El Incisivo | Mayo 11, 2008, 19:26
  8. Bueno en latinoamerica si te roban .. recuerdo que una vez de un viaje Bogota a lima .. me robaron .. unos polos (ya para que no suene tan cholo T-shirt) GAP .. y taban nuevecitos.

    y de un viaje BsAs a Lima . me abrieron un maletin y se robaron perfumes que traia de obsequio :( .. asi que desde ahi le pongo .. CANTOL .. si es posible jejeje

    El echa

    Comentado por EchaMuni | Mayo 12, 2008, 11:49
  9. en medellin no supe como usar el ticket del metro, me quedé atascada en un pase de fierros… en brasil y en chile me topé con cajeros que no te daban dólares, puros reales//pesos ((y casi los agarro a patadas))… en bolivia se me hizo dificil usar el “calefón” (especie de estufa a gas) para calentar el ambiente (creo q fue lo más avanzado en tecnología que conocí en La Paz)… en argentina tuve la suerte de recorrer el norte ((entre Salta e Iguazú) y sentirme exactamente igual que en Lima: rodeada de cabinas de Internet a un peso la hora… maravillosa tecnología :D

    Comentado por saltamontess | Mayo 12, 2008, 15:12
  10. Bueno, lo que contaré lo hizo mi tío… a una ”recién bajada” (en EE.UU)
    Estaban en una maquina dispensadora de cigarrillos, y le faltaba un ”DIME” (la ya antes mencionada moneda de 10 centavos) por lo que se leía eso en la máquina, repetitivamente indicando que inserte uno.
    Mi tío hizo pasar a su amiga un mal rato, haciéndole creer que la maquina le pedia que le dijera qué era lo que queria, ella un poco avergonzada le susurraba: Marlboro Light
    y como al hacer una broma, hay que acerla bien, mi tío le decia que le diga más fuerte… así que la chica se acercó y comenzó a gritarle ”MARLBORO LIGHT, MARLBORO LIGHT”, hasta que mi tia (luego de reirse mucho), le explico que ”dime” era una moneda que le faltaba.

    Comentado por Leslye | Mayo 12, 2008, 17:01
  11. Nos has hecho reir mucho con tu anécdota Leslye. Gracias por compartirla.
    Incisivo, visitaremos tu blog.
    Gracias saltamontes por el piqueo sudamericano de tecnochología.
    Canelita china, muy bueno eso del proceso evolutivo en tus 20 encanelados años de experiencia gringoide.

    Comentado por Chuto | Mayo 12, 2008, 18:29
  12. Mi primer dia de High School y yo recien bajadito. Pare en un MacDonald’s y compre un “Big Breakfast”. Me asombro que lo llamaran “Big”. Compre un segundo, lo devore, y aun tenia hambre. El tercero recien me lleno. La gente me miraba insolita no podiendo creer que pude comer todo eso. Por la tarde al salir de la escuela decidi tomar el bus para regresar a casa. Puse un dolar en la cajita que recibe el dinero. Espere mis 60 centavos de cambio. El chofer me dio a entender que no habia cambio. Tenia que haber puesto el dinero justo. Me fui molesto. Llegando a casa le hacia senhas para que parara en mi esquina. Me ignoro y paro tres cuadras despues, donde estaba la senhal del paradero. De ahi en adelante me bajaba en el paradero anterior, a una cuadra antes de mi esquina y siempre traia sencillo en el bolsillo.

    Comentado por Carlos | Mayo 13, 2008, 0:00
  13. La primera vez que subi a un Metro me sentía más pérdido que Adán en el día de la Madre (aunque fue en París y no hablo francés así que ahí está mi justificación - porque es bien perucho eso de justificar cada burrada).
    Lo de las maletas, sorry, pero desde que a mi hermano le robaron su Ipod en un vuelo a BS Aires, a mi vieja la filmadora en Santiago y a mi viejo todas sus corbatas, lo del candado es “caballero nomás”.

    Comentado por ACV | Mayo 13, 2008, 19:38
  14. Les robaron el iPod, polos, filmadora y corbatas DE LAS MALETAS?? Están seguros que no las perdieron? En qué aeropuerto?
    Digo, porque no conozco a nadie que le hayan robado algo jamás de la maleta, y manejo a montones de turistas que legan al Perú desde distintos aeropuertos desde hace casi ocho años. Osea, de +o- trescientas puntas = 0 robos de la maleta. Claro que nunca he manejado a alguien que venga de Santiago o BsAs…
    Acá en NY también hay sus tecnocholos. Un montón de nativos no usan cajeros automáticos que no son de ningún banco en especial porque creen que son “piratas” y que les van a robar su identidad. Me hace acordar al rumor que hizo circular PanTel sobre que girar el dial en sentido contrario del reloj era dañino para tu televisor.

    Comentado por entonces | Mayo 14, 2008, 1:06
  15. No recuerdo nada con respecto a la tecnologia pero si que una vez en alemania en una carretera paramos a hechar gasolina y a comer algo y continuamos el viaje, unos 100 kms despues mi cuñada (que es alemana) se da cuenta que se olvido su monedero y el ultimo lugar donde lo vio fue en el baño del grifo. Regresamos, yo pensando que estaba loca y que no ibamos a encontrar nada, 100 kms de vuelta y la cajera tenia guardadito el monedero con los 400 euros dentro, plasticards mas dni incluido.

    Comentado por alfredo | Mayo 21, 2008, 15:18
  16. Qué brutos!
    No es que estén confiando en tí. Lo que sucede es que el cajero le ordena a la máquina que tu vas a poner 20 dólares o lo que sea y tú (el cliente) no puede poner más gasolina porque simplemente la máquina no te va a dejar. La máquina ha recibido la orden de darte $20 y no te va a dar más que eso. Nadie está confiando en ti. También puedes pagar con tarjeta de crédito sin necesidad de entrar a la tienda. La pasas por la máquina y pones lo que necesites. Coges tu recibo y te largas. Así de sencillo. No hay más ciencia.

    Comentado por Omar | Mayo 22, 2008, 12:34
  17. Estimado Omar, con mucho respeto (eso si), creo que no has comprendido bien la lógica de Choledad Privada. A lo mejor si pasas por la sección “¿quienes somos?” y lees algunos posts (no sólo nuestros sino tambien de nuestros asiduos cholegas) entenderás bien la lógica de este espacio, mismo en el que no estamos dando ni comunicando verdades universales ni dogmas sobre la choledad ni la mentalidad del peruano. Eso si intentamos explorarla con el apoyo de todos nuestros cholectores y con mucho humor e ironía. El punto en este post no es conocer la verdadera lógica “ingenieril” con que operan las máquinas y la tecnología en general en otros países sino mas bien preguntarnos como interactuamos con la tecnología y las reflexiones que aparecen en nuestra mente.

    Nuevamente, con mucho respeto, gracias por interés en la choledad.

    Saludos,

    Chuto

    Comentado por Chuto | Mayo 22, 2008, 12:52
  18. En Lima también te devuelven tus cosas. A mí tres veces han ido taxistas a mi jato a dejarme la billetera! En Marzo, sin ir muy lejos, un taxista vino a devolverme mi celular! Siempre le cuento a todo el mundo porque creen que esto sólo pasa en el extranjero…

    Comentado por frambu (antes 'entonces') | Mayo 22, 2008, 20:11
  19. Hola Chuto

    Ese “con todo respeto” es también un símbolo de choledad, no?… Te saco la mugre…. con todo respeto :-)

    Dejando de lado las bromas…. Excelente proyecto. Gracias a los organizadores, los que todavía no sé quiénes son.

    Comentado por malasangre | Mayo 24, 2008, 4:15
  20. Que buenos comentarios eh. me eh reido mucho con cada comentario y tbm con el post sobre las puertas del tren, el grifo eh ir al supermercado…

    Bueno no mirando muy lejos aqui tbm podemos hacer las compras de la tienda x telefono(del “minimarket” de la casa y no te cobran x el “delivery”) aunque todavia x internet eso falta mucho…

    Y sobre que pasan cosas buenas eh si eh una vez mi hermana se olvido su cartera en un taxi llegando a casa y luego de una hora llego el taxista y la devolvio… stando dentro de la cartera el celular de mi hermana y un reloj nuevo de mi madre que le habia prestado ese dia.

    Comentado por Henry | Mayo 24, 2008, 16:08
  21. Buen tema el de tecnologia
    es obvio que los usos y crecimiento de la tecnologia en los paises desarrollados a sido un proceso organico, cada avance a salido de las cavernas academicas y sus laboratorios de investigacion, del aporte privado y estatal, sus aplicaciones han sido cuidadosamente enlazadas con el orden social y economico.
    En los paises en vias de desarrollo como el Peru ha sucedido mas que nada una importacion ciega muy a lo “copy and paste” del que hablas, podriamos llamarle incluso una imposicion “globalizacion” le llaman. La mas reciente muestra de este fenomeno son la famosas computadoras populares, distribuidas a los alumnos pobres. Se ha realizado este acto sin ningun estudio o estrategia previa sin ninguna preparacion docente ni educativa, otra imposicion de alguna oscura ONG extrangera que cubre los intereses de alguna corporacion extrangera. La estupidez gubernamental es increible.

    Comentado por Raul Castro | Mayo 25, 2008, 19:58
  22. Hola Chuto!
    Que refrescante navegar en aguas cholas sin el estres de guardar las apariencias ni la camisa de fuerza de parecer siempre “politicamente correcta”!
    Bajo el seudonimo de una chola que nunca lo fue (porque la Saby Kamalich nunca dio pie en bola al tratar de fingir el acento serrano), me siento libre de vivir mi choledad a gusto y expresarme sin tapujos.
    Pero lo que quiero compartir es una especie de caleidoscopio de la choledad en sus diversas manifestaciones aqui en la ciudad de Chicago, que sin cacha, seria la delicia de antropologos, sociologos, etnologos y shamanes habidos y por haber.
    No podria, en un post como este abrazar toda esta maravillosa diversidad de choleria en la Ciudad de los Vientos, sin embargo aqui van algunos de los perfiles que hicieron impacto en mis vivencias como inmigrante por diez anios (no tengo la enie) y todavia aun me desconciertan y asombran.

    La chola fingida.- Esta chola se caracteriza por querer caerle bien a todo el mundo con sus maneras fingidas, la sonrisa que marca como un rastrillo los surcos de su rostro anaranjado por los rayos ultravioleta. Saluda a todos de beso, no podia ser de otra manera, pero con esas maneras estudiadas y el tono de voz en la quinta escala, como si la vida se le fuera al saludarte , como si en verdad le diera gusto verte.
    Pero si se pudiera leer como en los comics, lo que dice en la burbuja de sus pensamientos, estoy segura que diria: “ya llego esta desgraciada a hacerme el ocho , a mi que era la reina y senora en este grupo!@#$%^”.

    La chola punialera.- Esta chola es la mas peligrosa de todas, es seria, le ponen toda clase de chapas : momia juanita, car’e galleta, y otras irrepetibles. Esta chola se cree etnica, es decir que se viste con poncho, aretazos de alpaca confeccionados por los jipis, y telares con motivos “incaicos”. Ella lo sabe todo, es como el personaje de la bruja del pueblo. Puede causar mal de ojo y le tienen miedo porque si te atraviezas en su camino puede hacerte hasta deportar ya que se averigua tu estatus legal para pegar donde mas te duele.

    La chola pacharaca.- Puede parecer redundante pero no lo es. Esta es chola, yo soy chola pero no soy pacharaca, se me salen algunas pacharaqueces que disimulo con estilo, pero no soy exactamente tan pacharaca como ella. Ni de lejos.
    Es chola, se siente orgullosa de serlo, (no podria ocultarlo tampoco), pero no encaja ni en el mundo gringo, ni en el mundo del perucho promedio, precisamente por ser pacharaca.
    Camina como si estuviera subiendo o bajando cerros, se tambalea con los tacos, se pone casacas chillonas, y quiere demostrar su cholitud pero no sabe como articularla coherentemente como para que confien en sus habilidades. Esta en na’ . Sin embargo , tiene potencial sino fuera que es demasiado influenciable, especialmente por cholas como la fingida.

    Y la que me encanta, la yanoya de las cholas, la que se lleva el premio, es:
    La chola “in denial” o sea la chola que ni por asomo acepta que es chola, nada que ver. El espejo es un conspirador que no refleja su verdadera imagen, y aunque parte de su familia ya acepto su origen inocultablemente andino, ella sigue en pie de lucha negando los rasgos ocultos detras del foundation, y la ropa de disenador.
    Su discurso es lo maximo pero no puedo reproducirlo porque ha quedado acuniado en la mente colectiva del perucho chicagoense (no es lisura por si acaso), como el himno de los cholos renegados de su ancestro montanez.

    Bueno en otra ocasion les ire revelando esta fauna interesantisima donde todos nosotros nos destacamos por nuestra singular forma de vivir nuestra cholitud, ocultandola, criticando la de otros, enorgulleciendonos de ella, aceptandola a medias, etc. No me puedo despedir sin dedicar mi humilde prosa a “llama triste”, el campeon de la choleria local, quien con su rostro de auquenido mustio, “llama” literalmente la atencion por sus discursos publicos contra los serranos y terroristas. Por cierto ese si que se consiguio su nordica, por lo cual despierta la envidia de los otros cholos que no le perdonan sus ascenso en la escalera social del conglomerado pigmentocrata de los peruchos en Chicago. Amen.

    Comentado por Simplemente Maria | Mayo 28, 2008, 22:33
  23. ” apoyanos….en ese sentido”, tambien es bien cholo ah!

    Comentado por Simplemente Maria | Mayo 29, 2008, 0:02
  24. María… estamos sorprendidos por tu capacidad tipificadora, la agradecemos. Pronto, verás este creativo aporte de la choledad que has inspirado.

    Comentado por chuto | Mayo 29, 2008, 10:04
  25. Cortisimo:
    El dia previo habia ido a la entrevista de trabajo. Me dijeron que regresara al dia sgte para entregar mis documentos y empezar a trabajar.
    Llegue a las 7 am, me encontre con el dueño de la Cia quien solo me avento unas llaves y me dio un mapa, luego procedio a largarse. Me enviaba a una ciudad a 3 horas de donde vivia, sede principal de la Cia, en un auto nuevecito sin preguntarme nada ni darme tiempo para nada.
    Solo en USA pasa eso.
    Hace ya un par de años.
    Saludos Choledad Privada
    Zarita

    Comentado por Zarita | Junio 28, 2008, 23:08

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