Desde la adolescencia femenina más perucha, camuflada lejos de las élites de la socialité limeña, aparece entre los matorrales, Laura Chaira, nuestro personaje bandera número 10.
Siempre hay una Laura Chaira en todo grupo de varones desbocados, hagan memoria. En sus tiempos de joven formación Laura descubrió que no era necesario desbocar coquetísticamente su feminidad sino que, por el contrario, suspender temporalmente los arrebatos de su sexualidad podría generarle réditos muy interesantes frente a la hegemonía viril. Jugar a las muñecas o comprarse cuadernos de Hello Kitty para la universidad nunca fueron su mejor opción. Prefiere ir a “chupar” con sus amigos al huarique más cochino de la ciudad (ella no saldría en propagandas de cerveza posando sino tomándose todo el “jonca“) luego de jugar “partido” o “pelota“ con ellos.
Laura Chaira no necesita ser femenina para ser una mujer peruana, no necesita tener prolongaciones para hacer respetar su género, no necesita defender ideologías para poner orden (o sea, nunca sería amiga de Zurdanita): ella asume un rol diferente en esta agreste sociedad peruana, apuesta por ser transparentemente criolla ante la necesidad oportunidad de lograr la tan ansiada aceptación social con el riesgo, claro, de ser tildada de “callejonera” (a diferencia de su papá, el tío Lucho, que es admirado por ser bien perucho).
A continuación, les alcanzamos algunas características que permitirán identificar o recordar de manera mas certera a Laura:
1. “Juac….tú”. Puede ser la onomatopeya del gargajo-escupitajo perucho más feroz y desgarrador que puede expeler una boca en nuestro terruño. Emulando a los más aguerridos cobradores de combi, Laura fue adoptando esta práctica y fue perfeccionándola de manera gradual. Así es, al inicio sólo se dedicaba a observar las formas, luego cual atleta en pleno entrenamiento olímpico se hizo diestra en el arte de lanzar escupitajos a larga distancia y con muy buena puntería, llegando a generar más de un problema de tránsito. Tampoco se caracterizó por desarrollar lo que Martha Hildebrandt llamaría “el habla culta”, asi, no extrañaba que cada “juac tu” venga acompañado de ajos y cebollas de las más lacrimógenas.
2. Te meto cuchío. Mientras sus amigas tenían como única reacción de defensa jalarse de los pelos, ella era diestra en las artes de “La gran sangre” y repartía tacles y ”combos” por doquier.
Nunca le importaron las contemplaciones y terminaba a sus víctimas con la rudeza más cruel sin importar que luego le digan “Varoncito” o la segregaran de las prácticas por excelencia más femeninas: ella no da beso, ella da palmazos en la espalda; ella no se ríe complaciente, ella se carcajea cual Melcochita suelto en plaza. Ahora, si el humor no funcionaba y querían hacerle lío, siempre llevaba consigo su popular “chaira” para rajar cualquier cacharro que se ponga en frente.
3. La pinta es lo de menos. No se confundan cholegas, Laura Chaira no es fea. Es más, goza de mucha aceptación entre su pandilla de machos cabríos que siempre la protegen y rodean pero nunca caerá en el amor bucólico de las chicas “nice” como ella misma las llama. Nada de flores, nada de rosas, ni corazoncitos ni letras redondas villamarianas en los cuadernos diciendo “i luv u”. No nos ilusionemos, Laura Chaira no se enamora, ella agarra, elige, selecciona, se equivoca, se arrepiente, pero no se enamora. Y aunque tiene muchos pretendientes y podrá ser tildada de “fácil” o “jugadora” por sus enemigas, no se “amilana” y le importa un rábano el “que dirán” perucho.
4. Hombre = debilidad. Por un lado, Laura ha demostrado ser la antítesis de las ”nice” y, por el otro, resulta ser la más intimidante de las mujeres. Así, cuando uno de sus amigos revela algún mínimo signo de temor o flaqueo que pueda despertar un “¡qué cabro!” del resto de la manada, ella aprovecha y lo exponencia de manera que el varón queda reducido a su más mínima expresión y en su masculinidad más limitada. Frases como “Uy ay ay, arrugas” o “Me decepcionas” caracterizan este expresivo lado de nuestra Laura.
Laura Chaira es una etapa en la vida de muchas doncellas en nuestro país, etapa que trata de convivir, coexistir y sobrevivir en una tierra de machos y machismos donde la mujer tiene la habilidad cual depredador urbano de conspirar contra la hegemonía masculina que osa reprimirla y contra la frivolidad de la coqúetería maquillada de las féminas encasilladas en su rol pasivo. Se convierte así en un estándar de tolerancia y resistencia entre dos mundos que no le pertenecen y a los cuales no se resigna. Por ello, se complace en caricaturizar una masculinidad neciamente criolla y se regodea demostrando a sus colegas de género que lo femenino tiene sus bemoles cuando son tocados en las claves más radicales y ridículas.
Tú, Laura Chaira, nos enseñas “a la mala” y ad portas de la adultez a ser mejores representantes de nuestros ”bandos” (¿se dice “bando” por qué están en pelea?) en un país donde el género te dice cuán ciudadano puedes llegar a ser.
Si no fuese por ellas, los “normales” nunca llegariamos a saber que tan machos / o mariscos somos.
Lo peor de todo es que cuando esas Lauras Chairas van a las reuniones “solo calzoncillos” de acolleradas.
Ah, ese tag de “callejón de un solo caño” me hizo matar de risa.
Saludos
que falta de TODO.
Chuto estoy escuchando la cancion de Alejandro Sanz “Mi Choledad y yo….”
Tipicas ñañas, que en un momento de nuestras vidas, morimos por conocer y en otro no tal lejando, corremos para que nunca se crucen por nuestro camini
Pero zon lindaz!! jaja…yo muero de riza con ezaz lauraz zhairaz…
letras GORDAs villamarianas? por que siempre usan al VM como el ejemplo de todo lo rosado/girlie??? grrr….! ….sacare mi chaira de hello kitty!
sin comentarios!!!! ((creo q aun no puedo dejar de ser un poco como ellas…)) honestamente, lo más chevere no es q odie el rosado ni cosa x el estilo. es q ahora tengo más jale con los patas jajajaja
Qué loco, me suena como que hasta le tienen cariño a este personaje. Yo le tengo cariño.
Jaja, Chaira no será fea, pero tampoco es linda, lo que pasa es que es la única!
Y su correlato masculino? El patita que sólo tiene amigas, recontra churro, todo encanto y charm, que ayuda a hacer las sorpresas de todos los matrimonios y showers, y que tu mamá lo adooooooraaaaa.
frambu: el correlato masculino es buena gente
Punto uno, perdonen por la tardanza en responder.
Punto dos, intento ubicar a esa Laura Chaira que proponen y al parecer se refieren al grupo de chicas universitarias que chupan con los patas después de clases y se amanecen en las parties caseras de sus compis. No sé, no sé. Si lo que ustedes buscaban era una jovencita independiente y cuadradora, no hay que irse a la universidad. Hay un montón de chicas de San Juan de Lurigancho o Villa María del Triunfo, que son recontraindependientes ¡mantienen familias! cuidan de sus hermanos menores, educan perros chuscos asesinos para que cuiden sus casas, sus relaciones sexuales están atravesadas por la superviviencia de su clan familiar (osea, sin racismo, calculan bastante la fórmula Tula). Creo que ustedes se están desviando hacia modelos pequeñoburgueses y ya se están portando como los cretinos de El Comercio.
¡Mas choledad, carajo!
Cholegas, es cierta su apreciación. Nosotros sí le tenemos cariño a Laura Chaira.
Javier, bienivenido nuevamente, ya hacía falta su agudo ojo crítico. Es cierto que las Lauras Chairas hay en todos los estratos y desde todas las perspectivas de análisis. En principio, Choledad emprende la tarea de desemascarar la snobidad de esta ciudad y sus referentes, pero no te preocupes que nuestra intención no es adherirnos a una causa burguesa del espectro social. Paciencia, y poco a poco verás más personajes desde otras alturas y espacios de la “pirámide” (del tambo, mejor) social.
No es que es nos haga más o menos cholos, pero sí necesario por la variedad de nuestros cholegas.
Tuco, no ves? Ya te estás portando como un cretino!!!
[...] en sus pabellones, teniendo las otorongas que subvertir su femineidad para convertirse en Lauras Chairas congresales de genio fuerte, peleón y dominante, véase a Meche, Nancy, Marthas, entre otras). [...]
¿Y una “fusión” de Laura Chaira y Zurdanita?
“a”, no creo que haya nunca una fusión de Laura Chaira y Zurdanita porque Laura vive en una realidad del día a día y pisa tierra constantemente (de hecho, ayuda a mucha gente a “aterrizar”), mientras que Zurdanita vive en un universo paralelo que podríamos llamar casi de fantasía.
No porque no exista (porque existen muchísimas Zurdanitas de la vida dando vueltas por Lima y provincias) o porque su universo sea de color de rosa (porque de hecho, para ellas la izquierda se caracteriza por un rojo revolucionario por sobre todos los colores como símbolo de lucha), sino porque conciben una realidad donde hay que luchar en cada trinchera y seguir el ejemplo del Che (aunque la trinchera esté cerca de la buena mesa y el refrigerador, y lo que conocen del Che es básicamente esa foto tan “cool” que tienen en su revolucionario polo al cuete), y por ende hay momentos es que se desconecta de la realidad no por una más bonita, sino por una más revolucionaria y aventurera.
Lo que las caracteriza (y a todos en realidad) es la búsqueda de aceptación social, de tener contacto con otras personas y sertirse parte de un grupo, y en última instancia, encontrar un sentido dentro de nuestra cholondrona sociedad, donde todos, tratando o no de ser más personas, terminamos cayendo dentro de uno o más perfiles de personajes.
Saludos a toda nuestra crola sociedad y a la Escuela Saldarriaga!!!
Jean