Ignacio no fue siempre ni tan despota ni tan ilustrado. La obtención del título de “despota ilustrado” no es sólo una suerte de título nobiliario sino además una labor que se forja en el tiempo tras años de sesudo internamiento en el mundo de la alta intelequia perucha. Sin mas preambulo señores les presentamos la vida, obra y milagros de Ignacio, nuestro personaje bandera 12:
Chiquiviejo de corazón (como el anticucho).- Si los mexicanos tienen en el magistral
“Chiquidrácula” del programa “Chiquilladas” un personaje insigne del genero comedia infantil, los peruchos tenemos en Ignacio, el “Chiquiviejo” a un verdadero ícono del genero terror intelectual infantil. Y es que nada puede definir mejor a Ignacio que esa palabra, “chiquiviejo”, esas mini personas que se entrometen en las conversaciones de los ”mayores” con toda la pompa y garbo de un virrey perucho imitando cual loros el habla culta (no precisamente la de Martha Hildebrandt). La emoción máxima de Ignacio sus padres Ignacio y sus padres afloraba cuando Ignacio irrumpia las discusiones “de grandes” con una frase de Voltaire o cuestionando la posición de algún viejo zorro dejandolo boquiabierto y finalizando su discurso con una solemne cerrada de ojos. Ello fue sabiamente reforzado por sus padres de quienes Ignacio recibio una educación conservadora y humanista europeo-continental. Ya entrado en años, sus padres sentaban horas a Ignacio a escuchar música clásica. Mucho se infló el pecho de los padres cuando el grande agrandado niño fue llamado para formar parte de un panel de niños “prodigios” en la televisión. Y es que Ignacio fue siempre un niño precoz, todo un adelantado para su edad.
Nacho el colegial.- En el colegio, Nachito (como lo llamaban sus pocos amigos) mostraba ya sus primeros aires de despotismo aunque nunca aún tan ilustrado como los albumes del mundial de futbol que sus amigos con tanto afán coleccionaban entre “Yalas” y “Nolas”. Mientras esto ocurría, Nachito se dedicaba a cosas menos “frívolas” y mas retadoras para su competente cerebro. Así, se podía pasar horas en la biblioteca leyendo obras de Gustavo Adolfo Becquer o de la literatura mas sofisticada, misma que guardaba en un amplio y antiguo maletín que su padre le regaló. “Mi Planta Naranja Lima” era un chancay de a 0.20 para Nachín, simplemente no la leía y justificaba sus argumentos en público frente a su profesor. Las constantes horas de lectura enriquecieron mucho el vocabulario de Nacho, al punto que le generó algunas complicaciones para interactuar con sus compañeros de aula, a los que calificaba de “nefastos” y “deplorables”. La poca tolerancia de Nachito y el menosprecio a sus compañeros fueron forjando con Cementos Lima y bastante quincha los cimientos de lo que sería su futuro universitario.
“Estar en la universidad es una cosa de locos….locos”. Su ingreso a la universidad (en primer puesto, claro está) marcó la consolidación total de Nachito en un digno ser ilustrado de la alta academia perucha, un verdadero Luis XIV cholo en todo su esplendor. En las aulas nunca se quedaba callado (siempre le enseñaron eso en casa). No importaba qué dijera el profesor, si hablaba de física nuclear o de filosofía medieval supralinguistica, ahí estaba Nachito bien sea para lanzar las precisiones del caso o para compilar (con ánimo editor) disciplinadamente las participaciones anteriores y cerrarlas con broche de oro como propias. Nunca prestaba cuadernos. Intentó colarse en los circulos académicos mas prominentes de la universidad, algunas veces con éxito, otras sin él. Nunca faltaban las manzanitas y los voluntarios ofrecimientos para ser asistente del curso el ciclo siguiente. Un buen día se armó de valor y formó su propia argolla intelectual lanzando incluso su propia revista estudiantil donde, ya que el papel aguanta todo, podía narrar con libertad sus tautologías y dogmas. Entre tertulias, cafecitos, vinitos barranquinos sanisidrinos y toneladas de libros, Nachito pasó a ser mas ilustrado que el album, como diría Tuco, mas ”power” que haya sacado alguna vez Navarrete. Lo del despotismo iba de la mano de un ”bruteo” y ”ninguneo” punzocortantes teledirigidos a cualquiera que no tenga su mismo “nivel” intelectual y comparta sus mismas ¿convicciones?.
Ignacio and the Masters of the Universe. No, cholegas, no nos referimos al famoso He-
man ni a la película que nos anuncia la Warner pa’l proximo año. Nos referimos a esta esquizofrénica interpretación que hacen los nachitos peruchos de la necesidad que nos impone el mundo moderno de contar con una maestría master (o viceversa). Sin embargo para Nachito, el master no es una oportunidad de hacer redes de contactos ni de especializar sus conocimientos, funciona simplemente como el aviso que te lanza un videojuego informándote que “pasaste al siguiente nivel”. Mejor aún si esa maestría es en Estados Unidos o en Europa, ¡por favor!. Un dato curioso es que la obtención del mencionado “master” del universo tambien funciona como un GPS para cualquier Nachito perucho ya que si le perdiste el rastro, su ingreso a cualquier programa de maestría en el exterior te será notificado notarial y oportunamente. Doble puntaje si ello conlleva a la permanencia en ese país por tiempo indefinido.
¿Como termina la vida de Nacho, nuestro despota ilustrado? Bueno, puede tomar distintos rumbos, consolidarse en un ámbito empresarial de éxito, instalarse en las altas alcurnias de “élites” intelectuales, insertarse en la farándula de la choledad, abordar el mundo del periodismo e incluso tocar las arenas políticas. Es cierto, este despotismo tendrá sus matices y tonalidades pero seguirá siendo despotismo y con mucha “ilustración” de por medio, eso sí.
¿Será acaso que el despotismo encarnado por Nachito desde sus primeros años de vida es fiel reflejo de la intolerancia que aflora en las actitudes de algunos peruchos?¿Será posible construir una cultura del respeto y tolerancia que logre romper los contornos de la autosuficiencia y los egos exacerbados alojados en el alma, corazón y vida de nuestra choledad?
Interesantes referencias, alegaciones, discusiones y comentarios a supuestos personajes de la escena local considerados déspotas ilustrados peruchos en la cholósfera: aquí, aquí, aquí y aquí (si en los tres últimos tiene dificultades ubique la palabra “déspota” con y sin tilde en el texto de la página).
¿Y en una parte de su vida no se volvió blogger?
Ya pes, brujo, nosotros no queríamos herir susceptibilidades de algunos cholegas. Cada uno saca sus conclusiones…
Ay, Chuto!
Yo tampoco prestaba mis cuadernos
Los chanconsitos nuncan prestaban sus cuadernos. Y el que prestaba perdía, ya que medio salón le saca fotocopia.
Y luego, efectivamente, se hacen blogers. Sin embargo, como la red aguanta mucho mas que el papel, por fin le aparecen antagonistas al pobrecito culturoso, mostrándole tal cual es: un pobre tipo.
Hay que ver…
En mi época los chanconcitos tampoco prestaban los cuadernos, pero los mas desgraciados se los robaban y estudiaban de ahí, después del examen los devolvían.
este post me ha matado de la risa especialmente porque conozco a Ignacio en persona, gran amigo mío.
algo que siempre recordaré de él es su peculiar forma de manifestar lástima/desprecio por el mal instruido, triquero, estudiante de bajo rendimiento e ignorante en general.
es más, le voy a mandar el enlace.
¿Seguros que hablan de Ricardo Rendón, digo, Silvio Rondón… cómo era? Ah, ¿Ricardo Rondón?
Habla chuto es verdad que a nachin le decian “lunes” porque todos lo odiaban? Isi conche
Chuto,
Y ademas de no prestar mis cuadernos, me encanta la politica desde que tenia 12!
Mi ideal es que todos tengamos acceso a la educacion, de chiquita corregia a mis amigos cuando hablaban y tambien cuando escribian. Mi hermano me considera enciclopedia, jajajaja, creo que estoy a punto de calificar como la version femenina de Nachito, pero eso solo certifica que soy 100% Peruana.
Termine el cole a los 15, entre a la uni a los 16 (no particular), fui delegada, coordinadora de base, etc., me considere commie por un tiempo hasta que me di cuenta que eso eso es bueno en teoria (tenia 17 cuando me di cuenta de eso)
Dime que nombre me pondrias, porque siendo chica, Nachito no puedo ser!
Saludos Chuto y gente de la choledad!
Ojo chuto, no me gusta ningunear a nadie, excepto a los que me caen mal
Ah no, la tia Hildebrandt es una racista, esa gente me da asco!
Nacho y su version femenina son aparentemente especies en vias de abundancia, lo cual no quiere decir que la nacion entera sera un cumulo de Nachos y Titas (Marta… Martita… Tita! te gusta el nombre, Sofia?), pero creo que vale preguntarse si la “sed” por “la maestria” no obedece tambien a una necesidad inmediata de mantener tu actual chamba o poder acceder al “siguiente nivel laboral”, ya que los actuales Nachos y Titas ubicados en estas “altas esferas” jamas te dejarian llegar si no estas “minimamente calificado”. Seguire pensando… a lo mejor me ilumino con alguna idea Nachisticamente brillante… jajaja!!!
Tiux, ese nombre de Tita quedo re-lindo!
Qui buina!
¿Ya vieron que Nachón les respondió en el blog de Ricardo Rendón? Les faltó una característica de los Nachos: se pican al toque…
Estimado Trafo,
Nos costó llegar a ese dato porque pensamos que el señor Ricardo Rondón había abierto un blog pero luego entendimos que se trataba de un juego de palabras que apuntaba a otro lugar. Muy interesante e ilustrativo porque la cholega Sofía no fue la única persona que se sintió identificada con el personaje bandera Nachín, al parecer hay muchos Nachos que poblan nuestra choledad, lo cual nos confirma que nuestros personajes bandera son efectivamente de carne y hueso!! Algo mas curioso aún. En esta sección (”Personajes Bandera”), hemos encontrado muchos cholegas (que en línea con lo señalado por Luis Sanchez) nos han contado que conocen o tienen tíos Luchos peruchos, muchas tías Pochas, muchos amigos Dieguitos socialitos pero lo curioso es que en el caso particular de este personaje hay cholegas que no sólo se han visto reflejados parcialmente en Nacho sino algo mas fascinante aún, han dicho “AH NO NO NO, DEFINITIVAMENTE YO SOY ESE PERSONAJE”. ¡¡Cada vez siento con mas intensidad que LA CHOLEDAD ESTA EN MIS VENAS!! Iiiiiiiisi conche….
jajajaja
leí este post porque un amigo me lo recomendó y definitivamente le cae a varios…y que a pesar de eso siguen revisando su ensayo para las fullbright…o le rezan a SAN JOSEMARIA pa que los ayude a conseguir una beca en la Universidad de Navarra
FULLBRIGTH CORAZON! OJALA NOS DISPAREMOS COMO CHINA, QUE MANDA A TODOS A ESTUDIAR EN INGLES AL EXTRANJERO; Y QUE NADIE PASE DE LOS 20 SIN ESTAR GUARDANDO SU ESSAY Y TODO ESA MIERDA EN SU FOLDERCITO DE 0.40
JAJAJA
Faltó decir que Nachito, de pequeño, tuvo una ejemplar institutriz, ducha en la crianza de querubines como él. De niño, fue muy parecido a Jorge del Salto, y de adulto protagonizó el comercial de “joyitas para comer”.
Pucha… yo bien contento le mostré a algunos amigos/as que trabajan conmigo en la universidad lo graciosa que me parecía esta entrada… y resultó que se ofendieron ji ji ji
¡La piconería es graaaaande entre los nachos y titas!
Yo tampoco prestaba mis cuadernos. Peor, se los prestaba solo a mis patas, quienes, obvio, los fotocopiaban. Tambien me los robaron dos veces, y siempre, eran de historia.
Y he sido piconaza y chanconaza toda mi vida. Literalmente, TODA. Debo ser pues una total despota ilustrada.
Me imagino entonces que mi calidad de despota ilustrada, es la que hace que reciba con mucha frecuencia divertisimos correos en los cuales me notifican “notarial y oportunamente” cosas como:
a que no saben chicooooos!!! les cuento!!! me voy a Boston hacer una maestria en marketing!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Funciona tambien con el London School.
Paciencia dios mio.
Di, muy bueno eso. Ese “a que no saben” es uno de los indicadores.
Saludos,
Chuto
me identifico algo con ese nachin, aunque no se si ahora tanto. MI ponderado esta por el suelo, pero soy feliz. ja “isiiconxee” jaja.
[...] Claro pues, Chicho debía no ser sólo ficho sino también ilustrado (aunque nunca tanto como Nachito). Eso sí, Chicho, moría por el derecho penal, pero le gustaba más como sonaban esas conversas de [...]
[...] Top 3 de la Sección Personajes Bandera 1. Nacho, el Déspota Ilustrado, tan bueno que hasta los mismos nachos se sintieron identificados. 2. Ernestito Dockers, un ícono [...]
[...] obsesión: el quinto superior. Ojo, pestaña y ceja con una diferencia, Rafaelito a diferencia de Nacho no es necesariamente déspota aunque algunas actitudes así lo sugieran. Rafito puede hasta ser la [...]