La prensa farandulera-políticial-políticoide tiene inundada nuestra choledad de múltiples noticias sobre buenas y malas familias: el caso Tudela, el click de Tula, el matricidio Brad Pizza/Ontaneda, la liberación de las extorsionadoras de la de Lima, el caso de Bárbara Cayo, y muchos más. Claro, leer una portada en el kiosko amarillo de nuestra preferencia siempre nos regala mucha polémica y sabor, esas que condimentan nuestra hemoglobina perucha bien taypá, pero además acompañar la noticia de un calificativo moralista como ayudadita para entender (y hasta aprobar) lo inentendible, eso sí ya viene con un mensajo subliminal detrás digno de analizar.
Buena Familia - Caso 1: Nos detuvimos frente a un choli-kiosko de la ciudad y mientras revisamos diagonalmente las planas de los principales diarios, dos señoras sumidas en una cháchara gentil comentan el desenlace del caso Tudela. Con tapada actitud inclinan sus cabezas y cuchichean sin parar sobre el caso cuando de pronto aparece la frase invitada de esta nota: “Mira-ve, nadie está libre, si pasa hasta en las mejores familias, abogados y todo (qué significa “todo”?), y mira cómo se sacan los ojos por la plata. Hasta con las sacadas de vuelta, no se puede decir que sólo pasan con los futbolistas y las vedettes, ahí no viste a Diez Canseco con la Luciana, ministro y todo, qué horror“.
Buena Familia - Caso 2: Siguen comentando y con ese talento grácil que tiene el peruano de pasearse con verbo florido por todos los temas “habidos y por haber” aterrizan en todos los casos de moda con el mismo argumento subrepticio: “Oye, hija, pero has visto que la jueza esa ha dejado libres a las chiquillas de la de Lima, después de que ellas mismas habían reconocido que le habían pedido plata a un señor y todo, bien pendejas las chibolas, oye, y son de universidad “bien” y todo, ah, no vayas a creer que eran cualquier hijo de vecino (es que las buenas familias no tienen vecino, ellos tienen xxx). Y cómo seran estos jueces de corruptos, oye, que la misma jueza las ha soltado porque son de buena familia, dice. Todo lo que se hace con plata, ¿no?”.
Familia pezuñenta - Caso 1: Al otro lado del espectro del chisme de boca suelta, la conversación se cruza hacia el terreno de Anahí, la vedette y la historia de “el pasado nos condena”, y se escucha: “¿la viste en el programa de Bayly (refiriéndose a Tula) Imagínate que le vamos a creer que se enamoró, ay hijita, esas ya me las conozco. Bien que andaba mostrando los pechereques antes y ahora se hace la monjita y la de buenos modales. Qué se va a fijar Carmona, que es un gerente bien, en esa“.
Familia pezuñenta - Caso 2: Luego, mientras come maní dulce de esas bolsitas plásticas que venden los ambulantes, la amiga marca otro tema: “No, mira-ve, a esas ya las tengo aquí. La Magaly nomás entrevistó ayer al pezuñento ese (refiriéndose a Brad Pizza), dice que ahora se va a divorciar de la bataclana esa, la cholada pues, qué puedes esperar de esa gente. Se juntan y se arriman por plata, y después se botan todavía, como buenos. No ves la otra de la Susy, ay hija, con el feo ese cebichero todavía, el Mero Loco. Por plata nomás lo hace esa gente”.
A ver, a ver, “mira-ve”, el apelar a la “buena familia”, me inspira un par de interrogantes: Si en aras del espíritu competitivo de las Olimpiadas, queremos hacer que las familias compitan, ¿qué hace que una familia supere a otra: los antecedentes penales, las metidas de pata, las profesiones de los hijos/padres/linaje (uf, qué complicadas variables)?, ¿en qué certamen moralista y quién como jurado (no Carlos Cacho, por favor) te da ese “galardón” (porque bien podríamos llamar al Dr. Thompson de Enfoque a la Familia, quién más que él para ese rol)? Y, lo peor de todo, ¿por qué se nos es tan fácil imaginar las razones de los pezuñentos y tan díficil (pero conveniente) aceptar que las familias buenas sean capaces de semejantes decisiones?
Cuando las doñas de nuestro relato hablaban del caso Tudela o de las extorsionadoras de la de Lima, se identificaban y solidarizaban con las partes en conflicto en una suerte de código Da Vinci común que condenaba pero de pasadita afranelaba su condición de “buena familia”. Sin embargo, al momento de comentar los devaneos de Tula y Deysi, afloraron los “ninguneos” más profundos y esos gestos que uno hace cuando algo apesta (para mejor referencia imagínense la nariz de Hechizada en pleno acto de magia).
No hay nada que hacer, cholegas. El recurso de tildar a unas familias de buenas y otras de pezuñentas es simple y claro: no es un recurso discriminador o clasista, no. No se trata de elitizar o blanquear a unos grupos sociales en detrimento de otros, tampoco. Esto no es nada personal, es meramente un recurso más para justificar lo impropio en el rubro de lo posible y lo aceptable. Es decir, si hasta en las mejores familias pasa, entonces ¿cómo no pretender que pase en las de los “pezuñentos”? Si los mejores hacen lo incuestionable, eso otorga patente de corso inmediata no sólo para clasificar en un complejo conjunto de variables las buenas de las malas familias, sino para argumentar que lo inmoral de las últimas es sólo un reflejo natural y entendible de los tropiezos de las primeras, una especie de conducta que pasa por ósmosis, por un chorreo imperceptible a los sectores populares desde las alturas de los cerros de la Planicie. Al final, las buenas familias resultan las culpables -aunque sin intención, claro- de los peores delitos, los autores intelectuales de las bajezas de la plebe.
Si pasa en las mejores choledades, imagínense, cholegas, qué pasará en las choledades privadas.
ocraM dice en esta entrevista que le hizo Giacosa que no quería publicar nada sobre el caso Tudela porque lo consideraba un “lío de blancos”. Nuestro amigo Mondoñedo hace esta interesante averiguación (ver aquí).
forget rodríguez mondoñedo. lío de blancos = disputa interna de entre representantes del viejo orden social, a veces reproducida exageradamente por los medios. usualmente no deberían tener mayor interés para la opinión pública, pero la tienen.
una forma inversa de este rollo “pasa hasta en las mejores familias” es
http://peru21.pe/impresa/noticia/chicos-acomodados-se-involucran-delito/2008-09-03/223582
alucinante.
Uta broder, Rodriguez Mondoñedo rules tío!!! Es el perito linguistico de la web, así que ni te atrevas a tocar sus feudos linguisticos porque muerde. Pero tambien habla de los blogs wars y esas huadas. ALUCINANTE TIO. Le entra a todo, es multifacético…, así que don’t mess up with R.M.! “Nobody shits on ma’ floor man”
Tuco, tranquilo. Ahora que Faverón ha sacado nuevo artículo sobre el dejo, los fantasmas del pasado pueden regresar sobre nuestro intimidante artículo.
Sobre las buenas familias, bastante curiosa esta nota de Perú.21 sobre el caso de las modelos extorsionadoras. Juzguen ustedes mismos el matiz y el tufillo de ciertas hipótesis de expertos: http://peru21.pe/impresa/noticia/chicos-acomodados-se-involucran-delito/2008-09-03/223582
Que tiene que ver Rodriguez Madonedo en este post?
Que buen post! Aplausos para chuto.
Amazilia, no entiendo yo tampoco. Solo cite una nota interesante de ese senor, pero vayamos al meollo del asunto, todas estas cosas, suceden hasta en las mejores familias, o es una ingenua proyectada mia?
Pareciera que en el Perú siempre es lo mismo: primera plana para los problemas de la “gente bien”; para los “pezuñentos”, basta un cuadradito en las páginas de policiales. ¿A qué se debe?
Chuto, tu conclusión es interesante, pero me parece que la cosa también puede ir por el lado de ese morbo que nos despiertan los escandaletes de la gente del “jet-set”. ¿De dónde viene ese morbo? No lo sé, pero sé que ese morbo lo podemos sentir todos por igual, los patos y las patas, los Quispe y los Müller. Y para todos los efectos, Tula, las niñas de la de Lima y los Tudela son como nuestros Michaels Jackson y nuestras Britneys.
PD: ¿Alguien se acuerda del caso de Clímaco? ¿Qué será de la vida de ese compadre? XD
yo soy un pezulñento a mucha hionra carajo, y me parece irrespetusoso que digan “Nobody shits on ma’ floor man” sin mencionar a la “morena” De Mónique, carajo deberian nombrarla pues.
en el Peru estamos cagados, somos la emzcla de la mezcla de la mezcla, pobres , misios, ignortantes y encima racistas, por eso yo siempre debajo de mi camisa llevo mi polo TE AMO PERU, mismo Chorri, porque espero que a pesar de tantas huevadas, algun dia parezcamos un pais.
Buen post… ahi le deje un comentario al tan “ilustrado” brother RM de tuco… a ver si nos ilumina con tanta sabiduria… supongo que hara trabajo de campo, no? o solo se limita a hacer sus busquedas por Google?
A mi me parecio un tanto “nandesco” su blog, que necesidad tiene de mostrar todos sus titulos PhD y demas “research” a la primera? sera que quiere impresionar a alguien? o es la necesidad subconsciente de adornar su espacio para darle validez a sus escritos cuando en el fondo su inseguridad le susurra que no son tan valiosos? solo pregunto… vale preguntar no?
Uh, paren con el flame. Chuto, interesante artículo. Tuco, sólo puedo decirte lolz icanhascheezburger? XD [Por cierto, opino igual qe tú].
En cuanto al artículo, es natural que veamos en los periódicos los defectos de los otros, sí? Nos hace sentir mejor a nosotros mismos, de pasada decimos “Ellos hacen estas cosas, yo no.” Aunque claro, esa manera de ver “Hasta en las mejores familias”, a mí me suena más a “Aunque con plata, humanos como yo.” Y lo de los pezuñentos, bueno, estás bien enterado del asunto del mero loco ah xD
Por cierto http://perunet.tv/?p=61 Mientras escribo esto, me entero que el negro fontanarrosa no lo era _O Mira tú lo que se puede aprender de madrugada : D.
a los pezuñentos les gusta ver caer a los de más arriba, en pequeñeces e imperfecciones que parecen imposibles en personas que (con plata y posición social) deberian ser felices… pero eso no quita que a los pitucos también les encante el chisme. sino, revisen el rating de Magaly (la gente A-B es un buen porcentaje de televidentes).
Ya lo q decia mi maestro Ribeyro (porque el flaco lo sabía todo): “Me he dado cuenta que la gente duerme más tranquila arrullada por la música de una desgracia ajena”.
Antes que nada Chuto, gracias por “educarme” de estos melodramas con los enlaces, porque viviendo en los Yunaites, estaba enterada del caso Tula, un poco del de Tudela, pero naca la pirinaca de los demás. En fin, muy interesante el post. Pareciera ser que el combustible que aviva estos desfogues es de color verde (si piensas en dólares, aunque ya devaluados), lo que hace que lo que estaba bajo fondo salga a flote. Pero enfocándome en tu análisis final, Chuto, me pregunto: ¿cómo hacen esas señoras para que les apeste lo que señalan a la distancia, y estén inmunes olfáticamente a aquello que supuestamente emana de su entorno próximo? ¿O será que es cierto cuando se dice que “todo les apesta, pero nada les huele”?
Pa que vean que eso de la teoría del chorreo no era puro floro neoliberal.
Pero no será acaso, que aquellas señoras presumen que el dinero de los primeros debiera hacerlos inmunes a la tentación de cometer maldad alguna? Esa lógica hace que entendamos la conducta de los “pezuñentos” pero no la de la “gente bien”. Y es la misma lógica que opera en los noticieros, donde pobreza es sinónimo de delincuencia. Pueché…
Excelente blog. Cuando tenga el mío, prometo enlazarlos.
Asi que lio de blancos.
Que triste comentario. Me imagino que el argentino se confundio un poco al oirlo. Quizas no- esto, solo si ha viajado por todo latinoamerica.
Para muchos en este continente, una persona “blanca” es sinonimo de billete y de buena familia, especialmente en centroamerica, ecuador, peru y bolivia.
blanco+billete= buena familia
Cuando esta formula se les presenta, hay un respeto celestial hacia esa persona y automaticamente se les pone en un pedestal intocable.
Si la formula no se les presenta como debe ser, quedan un poco sorprendidos y se preguntan como es posible que ocurra escandalos en una buena familia.
El pais de verdad apesta de muchas maneras y la gente ya ni se da cuenta.
Excelente blog y excelente post. Solo que no era el Dr. Thompson. Si la memoria no me falla es el Dr. Dobson. Ja, sigan posteando!
Es cierto tete:
http://en.wikipedia.org/wiki/James_Dobson
En verdad es una cosa graciosa, eso de “buen apellido” es algo arraigado desde antes, osea te digo … gente de 50 o 40 años lo dice y no es que lo digan con mala intención, sino que es algo que ya está interiorizado en ellos y que les suena normal
Dr. Dobson mis saludos y felicitasines por programa yo escucho siempre su programa porque es impotante para la sociedad sobre todo en esta cituasion crítica de falta de valores quisiera seguir escuchandolo