Las primeras cuadras de la calle Berlín en Miraflores fueron reabiertas después de cuatro meses de obras y remodelación de pistas. Luego de la fiebre del “quedar bien” que produjo AL-CUE (que se ha prolongado a propósito de la cumbre APEC) y que nos tiene acostumbrados a llegar a nuestros domicilios por aventureros atajos, por los buzones de Sedapal o por lo techos de otros vecinos, los miraflorinos pudieron salir de sus casas luego de un estado de cuarentena forzoso que casi obliga a las Fuerzas Armadas a enviar víveres (comprados en Vivanda, claro está) a los damnificados limeños. Qué Pisco ni ocho cuartos, los vecinos miraflorinos estuvieron a punto de tomar la Diagonal y el Parque Kennedy y hacer un tremendo Andahuaylazo Miraflorzazo peor que los paros de transportistas y que la marcha de los cuatro suyos.
Pero nadie reparó que ese mismo día, cual aleluya franciscano, llovió como en once años no había llovido en Lima. “No culpes a la lluvia”, decía Luis Miguel, pero un intuitivo no-se-qué me hace pensar que quizás Pachacamac, Wiracocha, Inti, y la pandilla más joven del panteón, Rosita, Martincito, Chacalón y Sarita hicieron un buen tono celebrando un verdadero milagro en la tierra de los tradicionales barrios residenciales.
Ahora, no se confundan, la calle Berlín no está lista gracias al alcalde ni a la eficacia imprevista de los obreros, sino que ha empezado a difundirse la versión de que esa noche de lluvia, después de tantas semanas de tráfico, mentadas de madre, malhumores e indiferencias, una escena como esta fue la causante del milagro celebrado. Al mero estilo hindú (después del éxito de Thriller), que pueden ver en el siguiente video:
[Nota: Si recibe este artículo en su correo es necesario ver el video para comprender este cholipost]
En la leyenda urbana versión perucha, claro, no hay árbol sino un gran y enorme forado de tierra y piedras en el camino, y no hay mochila, sino una pala y una asfaltadora bien Caterpillar. Algunas cámaras de v
igilancia de la comisaría captaron a los personajes pero las cintas han desaparecido misteriosamente. Los que las vieron, dicen que ahí estuvieron los Malditos de Larcomar pasándole una manito a Masías, a la misma Vannesa Delacroix poniéndole el casco a la gente del Grupo 5, a Ricardo Belmont, Angelito y Genaro Delgado Parker con toda la horda de accionistas y empleados indignados nivelando la cuadra 3, a Carlos Arana y muchos otros otorongos con todo el staff de empleados fantasmas contratados por sus despachos, a Eddie Fleishman, al Angelito, a Magaly y la Gise dirigiendo el trabajo con sus botas fosforscentes, a Antero y Leysi cual policía montada sobre un caballo y una bandera ondeante arengando como Braveheart al grupo, a la Mulanovich, a Dina y a todos los modelos de Telefónica (incluyendo a Tongo) echando cemento a las veredas en un claro desfile fenotípico, a la comparsa con sobredosis de Interbank y claro, en primera fila, un mix de infantes provenientes de todas las zonas donde la mano del Estado o la motivación de Inca Kola no es suficiente para resolver los problemas de sus viviendas o de sus escuelas, una multitud de niños que como en el video hindú son los primeros capaces de advertir el absurdo donde nosotros vemos el sistema y, frente a una dificultad, no buscar culpables y rezar nuestro Salmo Responsorial sino hacernos responsables, no mirar un obstáculo como parte de una rutina insalvable que nunca nos dejará avanzar, sino empujarla a un lado del camino aun cuando quien lo intente primero parezca un triste lorna batallando contra lo imposible.
Ojalá todos hubiéramos parchado la calle Berlín como cuenta la leyenda urbana miraflorina. Si aunque sea eso pudiéramos haber hecho, podrían contarse leyendas así en Pisco, en Ayacucho, en Haití y en Irak. Estoy muy romántico, hoy día, creo, pero es tambien parte de una choledad privada ver futuros donde otros ven leyendas.
* Foto gracias a Miraflorex. Oigan, cholegas, metan cuchío al artículo de Puta Madre.
Qué bien, acá aplican harto autocita… como el TC.
Aajjajaa, cómo me has hecho reir Chuto, magistral este artículo. Ah, pero es que no sabías, todo eso fue adrede, una dizque-campaña secreta del municipio llamada “Conoce mejor tu ciudad”. La meta era que todos los limeños transitaran por las zonas menos conocidas de Lima y aprovecharan para concerlas mejor. Lo de la remodelación era sólo una excusa (ya qué más da, mejor usar el sarcasmo porque si no, terminamos llorando como en las mejores películas bollywoodenses).
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Qué buenísima idea usar el video hindú como fuente de inspiración para la leyenda en la calle Berlín. Ya me imagino a todo el arcoiris de personajes que han pasado por este espacio de la choledad, haciendo esfuerzo común en Miraflowers, y cantando la versión perucha de “We Are the World” mientras se pasaban el pico y la pala (y aquí puedes reciclar aún más, recuerda el video de América con la velita de mano en mano), para rematarla no con una marinera, sino con un concierto gratis misma la Noche Blanca con el mismísimos oscuritos del Grupo 5.
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Qué bonito, qué bonito, hasta yo me quedé bien romanticona con el post, Chuto. Felicidades.
sí,sí. no es un comentario relacionado al texto, pero bueeeno…este diseño de la página no me gusta mucho…mucha columna,mucho texto por todos los lados.prefiero algo más sencillo de navegar (q no “maree”). Igual, eso no quita para nada la calidad del blog,,diría “un blogzazo”
Gracias cholega Aldo, todo cambio es sufrible pero créenos que la decisión de evolucionar y apostar por un formato más osado iba de la mano con los objetivos del proyecto y con las demandas de nuevos y más exigentes lectores. Ojalá eso no te lleve fuera del camino de la choledad que acompañas.
Gracias por el elogio y a ti, Canelita, por la referencia fantástica al We are the World.
N.N. Lo de la autocita es más para que los nuevos lectores se paseen por la choledad que se perdieron, y para que los lectores de siempre la tengan presente.
Que chevere les quedo el post. La publicidad hindu si es de este tipo “uplifting”, a ver si los aces de los aspiracional toman nota.
Y ese ranking de los mas floreros? yo tengo el estigma desde primaria, voy ha dejar de comentar…
Nooooooo no se va, no se vaaa no se vaaa Ama no se va…!!
Paja el post, pero reparemos en q todavía faltan las veredas! A choferes y peatones nos hacen la vida (mejor dicho, la noche y/o juerga) realmente imposible!
PS: q rochoso tu ranking de comentaristas! acá el famoso eres tú, no te cuelgues de nuestro anonimato jajajaja…
no solo faltan veredas! falta implantar un chip autodestructor en los cerebros de todos los conductores subnormales que creen que es bacán estacionar en doble fila en los alrededores de Berlín. no hace mucho un tìo se había cuadrado frente al garaje de mi condominio. se le veia feliz y conchudo viendo pasar el tiempo, sin importarle que los carros tuvieran que hacer maniobras para pasar. le pedí amablemente que se moviera, explicándole que no me dejaba espacio para girar. el pata no solo no se movió, sino que me choleó de la siguiente manera: ¨aprende a manejar mamita¨. lo peor es que era un padre de familia esperando a su hijo a la salida del colegio. con esos padres…
jajaja… perlas de nuestro peru querido