Les presentamos un nuevo producto de nuestra choledad mas arraigada: el GPS perucho. Un producto cholo de pura sepa de larga data (pero de reciente descubrimiento) que “se las trae”. Con toda la tecnología informática de punta de Wilson y de los monstruos en computación de IDAT, éste producto viene revolucionando la aldea global. Les presentamos el testimonio del cholega Johnatas que ha experimentado las bondades y peripecias de este producto bandera en carne propia:
“La vida me arrastró a San José, Costa Rica, cuando a mis inocentes dieciocho años de edad, recién egresado del colegio vagando por las calles de Tiquicia me encontré a un grupo de perucholos aglomerados en la popular Plaza de la Cultura, allá por el 94. Ésta pintoresca plaza se había convertido en un lugar de ambulantes callejeros vendiendo artesanías, bolsos, carteras, cueritos, aretes, platería y todo tipo de bisutería. La muchedumbre albergaba a ticos, chilenos, argentinos, típicos ecuatorianos vestidos aún con sombrero autóctono y por supuesto el típico grupo de peruchos que gracias a su mayoría generaban una mafia de temer. El sueño de Bolívar y de”El Padrino” en todo su esplendor y en un mismo lugar.
Identifiqué en la calle unas artesanías típicas del Perú. Emulando a Chuiman pensé “Yo mismo soy” y le pregunté al vendedor de las mismas: “¡¿oe, eres peruano?!” e intenté gustosamente darle la mano en un intento de hermandad, porque “allá, todos somos Perú”, pensé. Mi corazón se aceleraba de emoción por encontrar un compatriota. Sin embargo, la respuesta no mostró la misma emoción, fue mas bien un saludo que graficaba un seco “puta madre otro mas”, mismo que fue seguido de un acelerado ”ya, ya pasa pasa chocherita sino me vas a comprar no me tapes la merca y ponte a un lado pe’”.
Sin embargo algo curioso es que, en mi encuentro con peruchos siempre resonaba la siguiente pregunta:
“¿Oe, y de que parte de Lima eres?”.
No sólo fui automáticamente identificado como limeño, sino que además esperaban que les devolviera la pregunta. La respuesta mas común era “¿yo?, de Miraflores”. Otros intentaban dar mas detalles sobre su dirección. Era una pregunta que funcionaba como el clic en-Tula-dor de la cháchara, ya que a nadie realmente le importaba donde había vivido toda mi vida. En esos momentos no entendía el real significado de esta pregunta. Algunos intentaban ubicar tu barrio social, otros te preguntaban en que calle vivías y si conocías a fulano o mengano. Otros te preguntan el apellido para ver si la tía de tu prima conoce a quien fue compañera del colegio y llegar a identificarte como pariente de quinto grado.
Fue en ese momento donde descubrí al GPS perucho que llevamos todos en nu
estras venas, como la choledad misma. Un producto bandera que, si bien no es auspiciado por un Steve Allen (Whisper XL) o el inmortal Jack LaLane (con su extractor de jugos multipoder) lo tenemos a disposición a toda hora y lugar. ¡¡Qué Google Maps ni que ocho cuartos (¿por qué ocho cuartos y no cinco?) cholegas, el GPS perucho “es la voz”. Es el rey de la ubicuidad chola. Ahora yo ya lo conozco el GPS perucho y sé como usarlo. Pero lo principal, sé cuando lo utilizan conmigo.
Sin embargo no todo es color de rosa, ubicar este producto de “avanzada” me dejó muchas reflexiones: ¿será que los cholos intentamos diferenciarnos en el extranjero y lo que parece una buena intención en búsqueda de un tema de conversación a veces se convierte en un intento de clasificación social del mismo perucho en el extranjero?
Mis propios estereotipos afloraron en esta experiencia. Lo que pensé que estos artesanos de la Plaza de la Cultura hacían era “jugársela” y sobrevivir el día a día corriendo de la policía con la merca al hombro. Gran error. Vender artesanías es algo tan rentable que en un par de meses me encontraba yo haciendo lo mismo. Ahí, a un lado de la plaza, todos los latinoamericanos éramos hermanos, nos divertíamos poniéndole apodos a la gente que pasaba mientras vendíamos con el tapete en el suelo. Llego un día Eduardo, otro chibolo de 18 años de edad quien vivía en Ayacucho. Con mirada inocente se acercó caminando.
Éste fue el dialogo:
- ¡Oe’ eres peruano!, exclamó Eduardo con emoción en el rostro
- Sí, ¿que tal? respondí desganado mientras pensaba “otro mas q viene a pedir algo, seguro plata”
- ¿De que parte ah?
- De Miraflores
En poco tiempo Eduardo y yo nos convertimos en buenos amigos, amistad que dura hasta la fecha. Tenía un don artístico que lo convirtió en uno de los más exitosos personajes en la plaza.”
Así es cholegas, un producto bandera de existencia milenaria que cual, Hiram Bingam con Macchu Picchu, ha sido sacado de las profunidades de la selva para ser visto por el mundo. El GPS perucho te permitirá con sólo indicar el lugar de procedencia y ubicación geográfica de tu compatriota no sólo identificar, cual Facebook, a tus cholos semejantes sino además clasificarlos cual según tus preferencias, gustos, sabores y colores y darte las alternativas de trato que correspondan. ¡Hasta te permite crear tu avatar!
Los dejamos con un par de reflexiones finales ¿será ésta insistente necesidad de estratificar, la principal bondad de este producto bandera o es quizás una revelación que nos dice que no es necesaria tanta tecnología para construir una choledad mas integradora, mas sólida y mas auténtica en los ”acás” y en los “allás”?
Agradecemos al cholega Johnatas por su valioso aporte para la elaboración de esta nota.
mmm. eso me hace recordar, también, la pregunta por autonomasia para empezar a ligar (por el medio que sea, incluso internerd) : ¿Dónde vives? Yo digo, ¿es eso un pre- requisito para dirigirme la palabra? ¡Vivo en los quintos infiernos!!!. Santo remedio.
Otro sí. El GPS perucho es bastante útil, sobre todo si quieres pasar caleta y no quieres que te asalten… lo he comprobado en Santiago (ay peruchos, ¿qué les cuesta ser limpios?) y en Buenos Aires (estamos en todos lados) o quieres una rebaja de lo que sea..
esto no solo ocurre en el extranjero. a mi me pasó en Celendín (Cajamarca) cuando chofer y pasajero del asiento delantero me preguntaron, primero, si era de Lima y luego, de qué distrito. “¿por qué quieren saber, ah? ¿acaso van a ir a visitarme?”, les respondí… Da la sensación de que al peruano le gustan sus prejuicios: sin ellos se siente perdido (sin GPS).
ps: sin embargo, sigo creyendo q la peor “pregunta brújula” es la del colegio. por dios, ya casi tengo 30 años, mejor te cuento donde trabajo, no?
Uy si la del colegio es de rigor entre la “gente bien”, es chistoso ver a senoras ya mayores haciendose la pregunta…es mas hay toda una jerarquia de que colegios son los A+. Eso tambien se ve en las entrevistas de Chueca en Peru21, parece que es un marcador muy fuerte.
los peruanitos somos asi pues. Nos encanta saber si es que somos “mejores” o “peores” que otros para ver si vale la pena mantenernos en contacto. Ese gps funciona muy bien, segun nosotros, para no confundirnos(recuerden que las apariencias enga~an) y no terminar decepcionados al final. Tenemos que preguntar con exactitud, porque de repente, nos estan mintiendo: conoces al fulano? supistes del escandalo con esa profesora? como arreglaron esa calle no? como se llama la otra calle que la cruza? supistes del nuevo negocio que pusieron a dos cuadras del edificio?
Todos tenemos que ser de san isidro, miraflores, la molina- los distritometros que indican nuestro valor moral,social,economico,etc.
El temor a ser discriminado/a por otro perucholo/a en el extranjero es fuerte. Corres el peligro de convertirte en persona no grata si es que NO eres de esos distritos.
Ese gps es usado por todos los personajes bandera que has mencionado hasta el momento, dentro y fuera del peru.
Para qué llamar a Jack LaLane? No hay mejor que el barbón hasta las patas que sale con un trapo.
Mmm…agregaría a lo dicho por los estimados cholegas, que esas preguntas no sólo sirven para “romper el hielo” o para apelar a nuestos instintos estratificadores, sino también para asegurarnos de lo que saldrá (o no) de nuestras boquitas; de quién rajar (o no); a quién ningunear (o no); ya ustedes manyan, ¿no?
.
Como me dice una amiga mexicana, “junto va con pegado”. Esas preguntas están muy bien calculadas. Así, “casualmente”, al alimentar nuestro cholidisco duro con la debida información, también se activa el interruptor binario on/off, y como bien indicas Chuto, ya sabes cómo tratar a tu interlocutor.
Canelita, pues yo nunca pregunto “¿dónde vives?”. Me recontrachoca que me lo pregunten, también, en plan “vamos a chismear y no queremos chocar contigo”.
Vivo en Lima Norte.
Citando a saltamontess (por qué la “ss”?
)
“Da la sensación de que al peruano le gustan sus prejuicios: sin ellos se siente perdido”
Te doy la razón, sin mis prejuicios no soy nada y hay que saber “con quién” se está tratando, de qué “calaña” es el otro que osa dirigirme la palabra. Lógicamente estoy tratando de ser irónico (ya quisieran… ‘¬¬ )
Hola a todos,
Odio a los que preguntan: Y en Lima, donde vivias? Como dijo alguien, ni que te van a visitar! Porque no preguntar por tu domicilio actual?
Yo siempre digo que vivia en Ventanilla y naci en La Victoria, luego de lo cual anhado: Ambos distritos muy tranquilos y excelentes para vivir, pero sabes, la verdad mi suenhos siempre ha sido vivir en San Martin de Porres. Me miran con cara de asombrados, luego de lo cual RECIEN dicen la verdad de donde ellos vivian.
Porque en el consulado todos son de Miraflores, La Molina o San Isidro.
jajaja
en el punto!
personalmente no me ha pasado, pero los que conozco,mi familia, afirman eso, todos dicen que son de Lima, aunque se le note el asento provinciano a leguas, pocos son los que dicen: soy mas serrano que la papa huayro.
bueno en realidad creo que si me he topado con algunos,una que otra vez, porque el acento limeño se diferencia del de un provinciano,no en general, entonces uno dice, este esta mintiendo…que huevon!, en fin…
Yo a donde voy soy provinciano, hijos de serranos, nieto de serranos, mi rostro me delata…pero es el “sex-appeal” pes…
saludos desde costa rica!
Esto no sucede solamente con la gente en la calle. Si vas a trabajar al extranjero y te toca un jefe o colega peruano, lo mas probable es que el volumen de preguntas incremente como buscando tu familia, indagando sobre tu apellido, donde estudiaste, etc. En el extranjero ya todos somos peruanos por eso no importa de donde eres. El responder “soy de miraflores” es una manera de decir “que te importa, no me jodas”
De: Ricardo Paredes
Fecha: 17 de septiembre de 2008 19:46
Asunto: Re: Choledad Privada
Para: Choledad Privada
Gran Articulo sobre el GPS perucho. Te envio mi libro “Los Cholos y el Poder” que, en solo 10 años, ha desencadenado la euforia de la identidad nacional. Antes nadie queria ser “cholo”. Ahora todos asumen esta gran caracteristica comun y poderosa que nos identifica. Tomame entreuno de tus amigos. Ricardo Paredes Vassallo
Chutin,
Me entere de la ultima, dicen que a las casadas en el extranjero, les preguntan: en que trabaja tu marido?
Asi que es peor para ellas…