Las grandes metrópolis suelen tener un tránsito caótico. No es novedad que Lima se ha convertido en una ciudad dónde “meter” machística y fálicamente el carro para “ganarle” (¿estamos en competencia?) al otro se ha convertido en una obsesión cuasi freudiana. Es más, pasamos de la conciencia total de una evidente infracción de tránsito a “hacernos los locos“, mirar al vacío (nunca directamente a los ojos de ese al que le metiste el carro) y acelerar con todo para fugar como un airoso infractor que “la hizo” ante las constantes palmaditas en la espalda de tu copiloto que no dudará en lanzar un “Eseee conche” sostenido.
Y es en ese caos, en ese ceviche con mango que es el tránsito vehicular cholo que acudimos a los mecanismos más básicos del teje y maneje perucho sobre ruedas&tuercas haciendo a un lado las bondades que la luz direccional trajo a la humanidad: la gentileza del aviso precavido.
Señoras y señores les presentamos la versión peruana del famoso Dedos de la Familia Adams, LAS AVENTURAS DE LA MANO CHOLA EN EL ASFALTO PERUCHO.
Amigo del volante: que levante la mano quién no ha usado la mano en esa jungla de asfalto minado que son las pistas
peruchas como comunicador ya sea de un efusivo y espontáneo mensaje navideño o como herramienta para distraer al enemigo. Aquí les presentamos una lista de los usos más frecuentes que damos a nuestra mano en el tránsito cholo:
1. La mano integradora: chino, negro, cobrizo y colorao’ todos sacan la mano por la ventana. La mano democratiza y unifica el lenguaje del chofer encontrándonos todos con la palmas compartidas.
2. Llega donde otros no llegan: la mano chola llega a esos “rinconcitos” más angulosos inaccesibles (leer esto como lo haría la Rampolla). En efecto, cholegas, si les falló el limpiaparabrisas ahí estará la infalible mano chola con un papel higiénico batallando duro contra la garúa o lluvia de turno en cada semáforo.
3. La mano que golpea la lata: Es el uso que hacemos con nuestra mano golpeando la lata de nuestro propio vehículo en un afán sadomasoquista creyendo que con este maltrato inhumano en la vía pública, el chofer del otro carro se sensibilizará y ordenará el tránsito de manera inmediata.
4. La mano que habla: En otros lugares es común, ante la maniobra temeraria de un tercero, hacer aquel famoso símbolo fálico con la mano. En el Perú, simplemente agitamos la mano abierta de arriba abajo (cual tarántula de cabeza) poniendo en evidencia la supuesta incompetencia de nuestro par conductor mientras se apela a su sobredimensionado par genital.
5. La mano ventiladora: Es aquella que sale por la ventana del vehículo luego de estar horas pegadas al encuerado timón. La idea es ventilar y dar oxígeno a la mano, de manera que éste se seque y evite un resbaloso accidente. De pasadita, le da un toque de caché y bacanería al chofer ducho.
6. La mano “respetuosa”: Es la mano (o en el peor de los casos, el dedo no más) que haciendo una suerte de aleteo gargóleo como cuando alguien llama a otra persona y le dice “ven, ven, ven” crea un ambiente ficticio de cordialidad previo a la inevitable metida de carro. Es la antesala gentil del acto pendejo.
7. La mano cansada: En pleno veranito nunca faltará la mano chola que unida a su compadre, el brazo, aprovechan en broncearse y reposan laxos apoyados en la ventana del carro al tiempo de estar alertas a cualquier eventualidad que exija su inmediata acción. Su identificación es usada de manera despectiva para hacer referencia al brazo trabajador del chofer camionero, estrategia OFF que usa el cholo para bajonear a su contraparte.
8. La mano “arrepentida”: Pero la mano perucha también hace mea culpa de sus actos. Así, el perucho infractor, en ocasiones, invoca a nuestra mano chola y le dice “oye, haz un acto de contrición, reconoce tu culpa pero sigue acelerando, no voltees a mirar”. Así, cual mensaje bíblico en Sodoma y Gomorra y ante el temor de convertirnos en estatuas de sal, levantamos la mano (como policía parando el tránsito) y en señal de “disculpas” seguimos acelerando, haciéndole saber al país que descaradamente sabemos que hicimos mal, pero que es posible que lo volvamos a hacer.
* Pronto, más aventuras de las extremidades cholas. Agradecemos las fotos al buen Tuco que se pasó toda la semana recolectando evidencias.
* Lamentamos nuestro silencio de la semana pero esta choledad estuvo visitando el norte chico y recogiendo historias para esta tribuna. Pronto, también viene…
jaja comparito.. que bueno tu posteo pero saca la mano compare como que ofendes a mis cumpas los choferes cuñao.. tranquilo no mas que manazo te voa dar
OE chuto de una vez saca el posteo ese sobre Magaly aquí del tal Julio que no tiene nada que hacer aquí parece que ese gracioso que quiere hacerle publicherry a la tia que está mas presa que el tío abismael pe
Gracias tío! chévere contigo, te seguiré leyendo más :B
Sera solo de cholos? o de cholos urbanos nada mas.
Muy divertido el post. Nos vemos.
Dego.