Robar = plagiar = copiar sin permiso = tomar prestado sin pedir y sin devolver = citar sin fuente (ó comerse las comillas) = meter cabe = hacer la de Pepe el vivo. Ay, el mundo de las maletas los sinónimos.
El plagio nuestro de cada día es una de las conductas más generalizadas del pueblo peruano, tanto así que por ahí alguien preguntó si era posible hablar de una Plagiolandia, perfecto símil de la ya venida a menos Disneylandia, y que podría ser usada como destino turístico nacional a.k.a. Museo Lúdico del Plagio.
La blogósfera estalló encendida tras el sufrimiento copy-paste al buen cholega Amautacuna (Trome Enterprises) y Spencer (América News), o cuando Bryce le pidió a la secre tomar unos parrafitos ajenos “prestados”, pero, ¿será que todos nos subimos con brutal inocencia y candor a los juegos de esta Plagiolandia pero nos arde el pechito apenas sentimos que con quienes juegan es con nosotros mismos?
Paga tu tícke y comienza aquí un breve recorrido por Plagio Land Park:
Mira-ve, allá está el famoso Gusanito Plagiador.
Haz tu colita -caballero, nomás- y súbete en este breve y descalabrado recorrido por tu pasado escolar. Estás sentadito en tu pupitre, con miedo porque hay examen de mate y no te acuerdas de las fórmulas de michi para sacar la hipotenusa. Es la edad de la inocencia, así que acudes al borrador para anotarte una cándida “ayuda-memoria”, una empujadita fútil que te permita convertir esa ociosa búsqueda de respuestas en el techo del salón en una acción fructífera con resultados concretos. Si no hay borrador, está el chancón que me escribirá con letra legible su trabajo para inspirar el mío, o está la parte de atrás de la calculadora, el papelito arrugado que luego convertirás en chicle, la cartuchera de tela o la regla Artesco. Las cholichicas escolares usan sus muslos para esconder aquello que la falda protege bajo pena de acoso sexual de algún profesor vigilante.
Las bajadas y vueltas del Gusanito Plagiador no causan mareos ni naúseas contundentes en el pasajero aún, camuflamos bien a nuestra ética personal bajo el velo de la travesura y palomillada que nuestros viejos apañarán en el almuerzo del domingo.
Ahora nos toca el mortal Tagadá o el “Traeacá” Académico.
Guau, este es uno de mis favoritos. Hay control de lectura de ese cuento de Ribeyro y entre las chelas en el Elos o la pichanguita del sábado, no hubo tiempo -sé consciente, varón- para meterle lente a esa admirable narración. Este juego del Traeacá es bravo porque la conciencia nos zamaquea duro en este paso a la educación superior y ya no tiene la fragilidad del Gusanito escolar, por lo que no será fácil combatirla. Te acercas a la compu, te conectas con el wi-fi de la casa del vecino (”él ni enterado, no le hago daño a nadie, que no sea egoísta”) y “zas”, aplicas el traeacá que te brinda gratuitamente El Rincón del Vago y Monografías punto com. Traeacá contenidos, opiniones, críticas, fuentes bibliográficas, todo. Pucha, si estamos en la sociedad de la información, dijo Drucker, ¿por qué no utilizarla? Total, el profe no tira Google como yo. La zamaqueada es brava, sin embargo, algo queda de la hazaña intrépida y para purgar nuestras culpas, participamos sin asco en campañas, marchas y protestas contra cualquier forma de ilegalidad o abuso que compense mi mala acción del día. Bajo por unas manzanas acarameladas y sigo en búsqueda de nuevos juegos.
A los tragamonedas no le entro ni a cañones, porque no son de confianza. Y llego a un juego nuevo recién importado del gringoide Disneyworld: los Piratas del Caribe
Este se ha traducido como Los Piratas de Polvos, pero es la misma cosa. Como es un juego de práctica familiar, todos se suben conmigo. A un lado, vemos a la seño de Polvos Rosados y Azules vendiéndonos a 4 luquitas el último disco de U2 (para después quejarnos de que los buenos grupos no vienen al Perú), la teta asustada de la Llosa (aun cuando recién se está estrenando en Lima, para después maletear el cine peruano y exigir mejores producciones) y el último libro de Roncagliolo (justificando que la gente no lee en el Perú porque los libros son muy caros). Salgo con mi bolsita de Polvos, saludo al policía que gentilmente me abre la puerta y sigo mi recorrido piratesco.
Más allá, Barba Roja me pasea por el jirón Quilca y me traigo unos libritos de Hesse y un par de manuales de autoayuda y rejuvenecimiento moral de Chopra. Es más, me consigo los textos educativos que en el cole me salen carazos porque se los compran de frente a la editorial y no es la voz, pues, gastar tanto en educación, “es un ojo de la cara“. Termino en Wilson con Francis Drake comprándome un par de
programas para la oficina que me encargó el administrador (porque comprarlos con licencia y esa vaina, ni hablar, ¿quién podría?, es una abuso de Bill Gates). Antes de bajarme del carrito, aprovecho para irme a Azángaro y pasar de ciudadano de a pie a ingeniero o doctor en “X”.
La misión del juego es piratearte todo bajo la licencia de la globalización, aun cuando después salgas a la calle a despotricar contra la informalidad y la corrupción del gobierno. Ah, por cierto, pago sólo medio plan del Cable porque no le voy a dar el gusto a Telefónica de chantarle tanta plata por unos cuantos canales: una jaladita al cable y pirateramente somos los Jhonnys Depp del Plagio Land Park. “Qué se habrán creído estos españoles de “M”, si se llevaron tanto oro y plata del Perú” escucho a unos peruchos decir.
Ilusionado con el poder de los Piratas del Callao de Garrido Lecca, me como una canchita y unas gomitas a granel y me dirijo a la Montaña Rusa madre, una aventura para valientes donde podré aplicar lo aprendido en mi chamba del día a día. Así, a la subida me convierto en congresista y me presto unos proyectitos de ley bien bacanes del país vecino (oye, somos vecinos por algo), me convierto en escritor veterano y me presto unos parrafitos que me gustaron de un coleguita (oye, todos somos cholegas), me gustó un reportaje y me lo presto para mi diario y mi programa de tele que necesita una fuente confiable e inexperta.
Lo peor viene cuando, en el colmo de tolerar lo intolerable, se pretende compensar el robo que ha sufrido la víctima con un premio consuelo absurdo: convertir la impotencia en orgullo. De ahí vienen los “pero tómalo como un halago, si te plagian es porque eres bueno“, un ardid cósmico del peruano donde a golpe de comba trata de encajar en su escala de valores un acto nefasto y vil.
¿Somos los peruanos los consumidores de este Plagio Land Park o los arquitectos en la sombra de esas pesadas y oxidadas estructuras? ¿Sólo vemos “robo” e “informalidad” en la piratería pública y organizada y no en nuestra piratería plagiadora que actuamos dentro de nuestras 4 paredes? ¿El ser creativo es crear algo propio y original con valor agregado o más bien encontrar la manera más original de ”baipasearnos” las leyes? ¿Somos acaso los peruchos el papel carbón andante de todo lo que vemos, oimos y respiramos?
¿Si todos incumplen, entonces yo tambien incumplo porque me sale muy caro cumplir? Los invitamos a pasear por nuestro Plagio Land Park arrancando por jugar a las escondidas con el autor, ya que muchos cholegas iniciarán un mea-culpa invisible, o si bien la conciencia no les permitirá (ojalá) tirar la primera piedra, sí lo harán para tirar la segunda o la tercera.
Y es que así como pasaba en la novela de Orwell con los iguales, en el Perú “todos plagian… pero hay unos que plagian torpe, pública y escandalosamente (y esos merecen el fuego eterno). O… (preguntar como el de la propaganda de “o te sobra la plata”)… ¿tú nunca has plagiado nada?
P.D. Una buena iniciativa de la PUCP contra el plagio.
P.D.2. Otros plagios famosos aquí y aquí.
P.D.3. El rollo de Creative Commons sobre el plagio
P.D.4. Más allá del caso Spencer, Morsa se anima a decirnos algo sobre el plagio.
P.D.3. Oye, las fotos tienen su fuente, no me las plagié.
Compro pirata y le robo wifi a mis vecinos! Y odio que se copien las fotos de mi blog.
Como en Perú somos los “vivos”, nos revienta cuando hacen copy-paste de lo nuestro.
En mi edificio, un vecino ha puesto de nombre a su WIFI: “No me robes, pirata”.
Chz. totalmente verdad. Todos somos pecadores. Silicio con tutti.
[...] la historias de la humanidad. Me encantaría tener tantas certezas. Pero yo sí creo, como dicen en Choledad Privada, que hay que ser bien conchudo para vender o comprar la copia pirata de La Teta Asustada “y [...]
En este mundo de la información y de su globalización por internet creo que hay que establecer nuevos conceptos de propiedad intelectual. Debemos tener mente más abierta y darnos cuenta que estamos ante una nueva demarcación de lo que significa ser autor, adaptador, recreador, compilador, difusor o pirata.
Por ejemplo, en literatura todos coincidimos que el autor de una novela es quien la escribe; pero ¿acaso las historias han brotado de su mente en blanco?, no es así. últimamente se da el caso de muchos novelistas peruanos que han escuchado las narraciones de sus empleadas domésticas para saber cómo se vivió en la sierra la violencia de los 80’s. Estos escritores la plasmaron en letras y se llevaron los lauros ¿y la autoría de quien narró la historia, de quien la vivió, de la empleada que incluso cedió algunas de sus frases para darle veracidad a la novela? ¿la narración oral no tiene autoría? ¿Es más autor quien escribe o quien filma? ¿o quien se basa en un videojuego para hacer otro similar pero con otrs personajes?
¿Esto puede ser un símil con el uso de los videos en collage para sacar otros con una nueva visión? Hay mucho que replantear en lo que significa propiedad intelectual dentro de un nuevo medio como es la internet.
[...] vinculados con el uso no autorizado de obras protegidas por derechos de autor (ver aquí, aquí, aquí y aquí), me he visto en la necesidad de aclarar un poco el panorama y asumir el reto de explicar [...]
La pirateria en el peru es lo unico que nos salva de la ignorancia
El “prelanzamiento de las licencias CC Perú se llevó a cabo el 14 de octubre de 2005, en el auditorio del INDECOPI, en Lima.”
http://pe.creativecommons.org/index.php/que-es-creative-commons/
El lanzamiento oficial fue el 2006 con la presencia de Santiago Roca de Indecopi y L. Lessig.
http://tuxpuc.pucp.edu.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=276&Itemid=10
La página web de CC Perú no se actualiza hace casi dos años http://pe.creativecommons.org/
así como la web de la asociación que alojaba las Licecias CC en Perú
http://www.cpsr-peru.org/ilaw
Ojalá alguien continúe.
saludos
XD XD XD
CHOLEDAD PRIVADA: “La misión del juego es piratearte todo bajo la licencia de la globalización, (…)”.
PRENSA BRUTA comentando: “En este mundo de la información y de su globalización por internet creo que hay que establecer nuevos conceptos de propiedad intelectual.”
La recontra cagada!!! Este pata ya ganó el juego sin salirse de la página y en la primera frase… Así no se vale pe’
Y hablando en serio, el texto es de una ironía artera pero de tanta certeza y exactitud que nos describe más allá de toda duda. Sólo les faltó recordar cómo en pleno “Plagio Land Park”, al niñito Perú le entra la pataleta con diablos azules, cuando el niñito Chile le gana el vivo y se pone a jugar con sus PowerCards “Mi Pisco”, “Mi Chirimoya”, “Mi Suspiro Limeño”, etc.
Ahí sí que de la nada nos convertimos en 28 millones de expertos en derecho de marcas y denominaciones de origen, todos unos campeones de la propiedad intelectual.
Muy entretenido e ilustrativo este blog, amigo Chuto. Pienso que lo que más molesta de los plagios de la prensa escrita y televisada es que lo cometen quienes creemos (o creíamos) profesionales del periodismo. Entonces a la reprobación se la suma una gran decepción.
Amigo Chuto,
Gracias por darnos la oportunidad de leerte, sobretodo a los que vivimos lejos del origen geográfico de nuestra choledad. Me parece admirable la tarea que te has propuesto de hacernos ver aquello en lo que no reparamos por estar simplemente desmasiado cerca de nuestras narices. Mismo taller de autoconocimiento, solo que a nivel de sociedad!
A pesar de haber descubierto tu blog hace 2 horas, y de solo haber leído tus últimos 5-6 posts, me permito cuestionarte acerca del potencial impacto de tu blog. Según lo que entendí de la sección “Quiénes Somos?”, el objetivo de Choledad Privada es (dicho de forma muy simplificada) contribuir a formar un sentimiento de identidad nacional mostrándole a la clase alta lo ridículo que es tratar de forma despectiva a todo el resto de la sociedad, cuando la choledad que en ese “resto” se critica está tan vigente en la clase alta misma.
Lo que me preocupa es el potencial encontrón que ocurrirá cuando descubramos que esa choledad que nos une a todos los peruanos, y que, luego de quizás anhos de esfuerzo y dedicación, usaremos para identificarnos y sentirnos conectados con el resto de cholegas es en realidad ese preciso conjunto de características que debemos eliminar para poder progresar como país.
Para ilustrar lo aquí dicho pongo como ejemplo este tu último post. Todos los peruanos plagiamos o hemos plagiado. El plagio es, entonces, parte de esa choledad que vemos en todos los estratos (desde el Hueco y Polvos Rosados hasta Bryce y el Congreso). El plagio, por tanto, nos identifica. Y… nos une? Y qué viva el Perú, carajo?
Creo que a medida que vayamos descubriendo todo lo que los peruanos tenemos en común, nos daremos cuenta de que muchas actitudes comunes, que podríamos usar para identificarnos, son y siempre han sido extremadamente perjudiciales para la sociedad en su conjunto. Cómo reconciliar el afán de crear una identidad nacional de esta forma con el pensamiento escabroso de que lo que nos une es lo que debemos erradicar?
Quizás la respuesta es que no debería hacer falta tener cosas en común para respetarnos el uno al otro, la una clase a la otra. Tal vez es realmente eso en lo que debemos trabajar para contribuir al progreso de nuestra querido Perú. Por ejemplo, un pequenho paso en la dirección correcta habrá sido dado cuando la empleada del hogar pueda sentarse junto al patrón en la mesa. Ahora, el motivo por el que aquello debería ser posible NO es que ambos han plagiado, plagean, y seguirán plageando, lo que los coloca en el mismo frasco, y por tanto, en la misma mesa. En mi opinión, el motivo correcto es que ambos son sencillamente seres humanos.
Joder, ya escribí un huevo de párrafos sin querer queriendo. O sea mejor me despido ya, subrayando nuevamente que tus esfuerzos me parecen súmamente elogiables. Solo que veo problemático el asunto aquí descrito: la choledad que nos une es la choledad que frena nuestro progreso. O lo entendí todo al revés?
Un abrazo.
viva la pirateria de libros! todos somos pobres, no podemos pagar un libro original, si no fuera por la “pirateria” de libros seriamos mas brutos de lo que somos.
viva la pirateria de musica! carajo!! un artista debe hacer musica porque es su “don” su “arte” para que el cantante se sienta bien consigo mismo.
No que eramos una sociedad recontra creativa? la falta de creatividad viene desde arriba y baja sin paracaidas hasta al Huallaga. Los pocos que tienen esa abilidad y quieren trabajar de verdad, no les queda otra cosa que salir del pais.
En uno de los pocos ambientes en nuestro pais donde la creatividad todavia abunda es en el narcotrafico.
Saludos
No entiendo como se puede comparar el plagio intelectual lo q hizo “la secretaria de Bryce Echenique” con el pirateo de la entrevista mediocre de Luis Burneo, la gente a sacado de contexto y se ha llenado de insulto en el blog de ocraM a la conductora del programa, como si fuera ella la q edita lo q sale al aire en el programa de tv,ella solo lee el teleprom y desde otro lado dan al play al video, tanto viaje para Miami para preguntarle si le gustaba el cebiche, como si esperara si esperara otra respuesta.
Me pregunto yo si Luis Carlos Burneo paga a derecho a la familia de Sir Henry Spencer Ashbee x plagiar su nick para bautizar su alter ego, o si paga derecho x los videos q caer de rebote en su blog, o paga derecho cuando entracon su camara a invadir una exposicion literaria, musical, o cultural, ese video esta colgado en el youtube o paginas similares y cualquiera las puede pillar como el pilla imagenes de eventos de la movida limeña…
Uf, el comentario del cholega negro fan de U es un hitazo, una inquietud 100% válida que merece ser contestada y puesta a debate en amplitud. La abordaremos como parte del artículo de esta semana.
Sí que ha valido el post para sincerarnos sobre aquello que nos hace piratas en lo cotidiano.
Negro fan de U, qué bonito tu comentario, a mí también me gustó. Se nota que estás tratando de entender la propuesta de esta choledad a fondo, bien por ti. Como caserita de este espacio, también me gustaría reflexionar sobre lo que has escrito y compartir mi punto de vista, ya Chuto lo hará en su momento.
Tu interpretación de la sección de “Quiénes somos” me parece acertada, aunque también va por la otra vía, es decir, “los ricos también lloran” y también son cholos. Busca a Tuco, el pata de Chuto, por los otros posts, ahí entenderás por dónde va la cosa. Generalmente él da la perspectiva desde el otro lado de la choledad.
“Creo que a medida que vayamos descubriendo todo lo que los peruanos tenemos en común, nos daremos cuenta de que muchas actitudes comunes, que podríamos usar para identificarnos, son y siempre han sido extremadamente perjudiciales para la sociedad en su conjunto. Cómo reconciliar el afán de crear una identidad nacional de esta forma con el pensamiento escabroso de que lo que nos une es lo que debemos erradicar?”
Esto que indicas arriba es muy interesante. Te diré lo que pienso–es cierto que en esta tribuna se sacan los trapitos al aire y se ilustra lo bueno, lo malo y lo feo de nuestra choledad (el orden y el porcentaje varía, pero en fin…). Por un lado, expíamos nuestras debilidades: la corrupción, la sinvergüenzura, la envidia, los traumas, etc. Pero ojo, ninguna sociedad está libre de estos males, sólo que aquí tratamos de darle el toque perucho. Y así como hay todos estos rasgos que podríamos intentar erradicar, aún nos queda un sinfín de cualidades sumamente positivas, que nos hace valer un Perú. Somos alegres, hospitalarios, francos, tenemos una riqueza natural alucinante, una historia imperfecta pero grandiosa, una gastronomía que ya no ya, una diversidad interesante, y cuando queremos la hacemos y de lo lindo.
Entonces, querido cholega, aquí tratamos de poner todo sobre la mesa, y ver la manera de cómo cocinar y filtrar todo para que quede una rica sustancia con mucho de lo bueno y casi nada de lo malo (perfectos nunca seremos, me temo), sin perder la sazón perucha. Y ultimadamente, compartirlo todo; empezamos por compartir la mesa (tanto el empleado como el patrón, como tú sugieres) y luego ya otras inquietudes. Porque somos humanos, pero también peruanos.
Saludos y bienvenido por estos lares.
PD: Este comentario es personal, en ningún momento intento hablar por Chuto ni mucho menos. Simplemente es cómo percibo este proyecto y cómo lo voy aprovechando para ir construyendo mi propia choledad.
WOW, este texto es casi-casi tan jodido como el del espacio tiempo y la impuntualidad: a todos nos cae nuestra chiquita… Imagino que no hay forma de comentarlo sin recurrir al sermoneo o, por el contrario, al cinismo. Por eso, suscribo la increíble intervención de Negro fan de la U (qué tal nick) porque en alguna oportunidad he pensado: “Si ser peruano significa ser criollazo, envidioso y medio racista…¿tengo el orgullo de serlo? ¿O mejor me busco otra nacionalidad?”.
A veces todo se resume pensando en que tengo el orgullo de ser peruana y de ser diferente (no mejor ni peor que el resto).
Estoy pensando hacer un blog, pero para no piratearte creo que solo colocare la direccion web de tu pagina y recomendar los articulos que a mi parecer son mejores que los otros,y asi ellos tengan la oportunidad de leer los demas…..que te parece?
Me parece justo, varón. Debería hacer eso con los mejores artículos de diferentes blogs. Sea un pirata promotor de lectura.
Cómo se mueven rápido las cosas por aquí! Yo chambeando cual negro-carga-ataúdes, y ya la Canelita me había respondido desde el alma, Saltamontess se había solidarizado, y el Chuto ya había colgado 25 posts más! Bendita chamba nostra, que nos quita tiempo para hacer lo que realmente queremos hacer…
Canelita, estoy recontra de acuerdo en que hay mil cosas de las que los peruanos debemos sentirnos orgullosos. Pero también hay mil más de las cuales deberíamos avergonzarnos. Y si bien yo llevo un anho de atraso leyendo estás páginas, parece que en este blog se tratara más seguido ese segundo tipo de temas. Por ello me preocupó el hecho de que el objetivo publicado es lograr una identidad nacional a través de lo que tenemos en común, porque lo que aquí se ilustra como común es justamente lo que evita que nos unamos. Choledad antiadhesiva, carajo.
Sin embargo, mientras más leo, me voy dando cuenta del valor de este espacio virtual. Lo que pasa es que la choledad antiadhesiva para concha se ha vuelto incolora e inodora (se han dado cuenta de que luego de días de haber estado en contacto con algo que huele notoriamente, pues simplemente dejamos de darnos cuenta de que está allí? y luego viene alguien y dice, mierda, tu cuarto apesta!). Creo que el plan malévolo de Chuto y Tuco es hacernos ver (y oler!) la choledad antiadhesiva que nos rodea. Es el primer paso para lograr que se esfume, pues nunca se ha podido atacar a un enemigo invisible.
Ahora, la choledad con la que vamos a hacer País, a diferencia de la choledad antiadhesiva, es la choledad chévere, con ch de chamba, de chispa, y de chancay. Aunque respecto a esto, me gustaría comentar alla breve que creo que al final nos daremos cuenta de que esta choledad chévere es un conjunto de valores universales, no necesariamente peruanos. Como dije en en mi comentario anterior, creo sinceramente que no hace falta tener algo en común con otros peruanos para respetarlos. Y cuando digo ‘algo en común’, me refiero a algo más que el simple hecho de ser todos hombres. Homo sapiens, me refiero. Pero esto ya es otro tema, y mientras seguiré con muchas expectactivas el desarrollo de este espacio, diciendo huecadas de cuando en cuando, y uniéndome a la causa mayor. Que viva la choledad chévere, cholegas!
Eso de la choledad Chévere está buenazo.
Es más, creo que después de este primer ensayo malévolo por tratar de revelar la choledad privada, una segunda etapa del proyecto debería basarse en la choledad chévere.
Amo a los cholegas de esta choledad. Se está armando una conciencia colectiva única. Snif, snif
[...] la historias de la humanidad. Me encantaría tener tantas certezas. Pero yo sí creo, como dicen en Choledad Privada, que hay que ser bien conchudo para vender o comprar la copia pirata de La Teta Asustada “y luego [...]