“El día empieza, iremos hacia el sur, qué caro está el peaje, qué caro está el Perú” cantaba Raúl Romero en los noventas cuando el boom playero asomaba ya visos de que el veraneo no sería sólo una forma de relax para el peruano sino de esa perenne manera de diferenciarnos por “selección natural” que tendemos a inyectarle a todo aspecto social perucho en los espacios públicos donde interactuamos. Las playas servirían, en ese escenario, para cholear, cholificar, descholificar y -ojalá-fuera-así para chologeneizar.
Pero, si entonces la elección de las zonas playeras no sólo es un gustito aleatorio sino una opción estratificante de vida, ¿se ha preguntando a qué playa van sus hijos normalmente y qué zona eligieron para su vida social limeña?, ¿habrá nelegido “bien”? o peor aún ¿habrán podido elegir (punto)?
Aquí, desde el helicholocóptero, informamos sobre esas 10 zonajas playeras de la Lima del 2009 donde sus hijos veranearon este año. Ojo, pestaña y ceña:
Zona 1. Zona Karp
O sea, la zona de los karpienses “pituquitos de Miraflores” aun cuando su jurisdicción miraflorina abierta al público los haya llevado a juntar pieles con los masienses “malditos de Larcomar“. Cada vez más democratizado, el litoral miraflorino de la Costa Verde junta a parroquianos de todos lares pero con olorosos aires miraflorinos.
Si su hijo acude a esta zona, alégrese pero no tanto: así como puede estarse rankeando no con cualquier hijo de vecino, sino con hijo de vecino miraflorino, puede terminar pichangueando en loza deportiva con los de la zona Chacalón. Cuidado.
Zona 2. Zona Chacalón
Así como cuando Chacalón cantaba los cerros bajaban, en esta zona playera pasa lo mismo cuando sale el sol. Al son de las multitudes bien masivas, con esos ritmos ricos de la cumbia, harta comida casera, bastante carnosidad de nuestras cholas power dedicadas al exhibicionismo ocular, señores bañándose con polo y ”chor”, y miles de niños con flotador de animalito en los brazos, la zona Chacalón es el Perú vivito y coleando que vive el verano a toda piel.
Si su hijo le dice que su mancha va a Aguadulce, pásele vídeos de David Haselhoff y su gente en Baywatch (o Tongowatch) o comparta con él los niveles de salubridad y el PBI per cápita de Chorrillos, múevalo, asústelo, e ínstelo a nadar bien macho a lo José Olaya hasta la Playa 1 del Regatas donde mágicamente las aguas se cristalizan. Si no resulta, espere, quizás sea sólo “una fase rebelde”.
Zona 3. Zona Radio Felicidad
Los señores que en su juventud llevaban sus Toyotas Corona, sus Dodge o sus VW escarabajos a La Herradura siguen yendo a la playa, claro, y han elegido un rango generacional de kilometraje que va desde el salto del fraile hasta La Encalada y San Pedro, rutas paradísiacas donde las terceras edades se regocijan mostrando valientemente sus pieles.
Si su hija va a San Pedro, oiga, es probable que le guste la canción “40 y 20″ de Jose Jose, recomiéndele que viva su juventud con sus pares mientras pueda.
Zona 4. Zona Sur “Chico”
El famoso “kilómetro 40, doblando a la derecha, un camino de tierra“, la zonaja del Sur Chico alude a aquel territorio playero donde entre Pulpos, Caballeros, Señoritas, Punta Rocas, Punta Hermosa, Punta Negra y San Bartolo se reúne una diócesis social muy particular de la clase media peruana, es este uno de los íconos playeros transversales a nuestra historia antes que el ascenso social llevara a algunos a migrar hacia Eisha.
Las discotecas, el surf, la vida nocturna, la oferta multiétnica de compañeros de playa, convierten al sur chico en un viernes en la noche barranquino, donde todos tienen un lugar y nadie crece más de lo que necesita.
Ahora, no todo es tan simple. Muchos de sus balnearios sufren de una insaciable carrera de escalones de movilidad social inesquivables. Punta Hermosa divide, por ejemplo, su población vecinal entre la Playa Norte (la clase media baja tradicional, austera), la Playa Negra (la masividad del vale todo) y la Playa Blanca (la vida de los ricos y famosos, en versión sureña). ¿Tienen separaciones segregadoras, prácticas discriminadoras? No, la choledad privada y la choledad pública se autosegregan darwinianamente.
Zona 5. Todo tiempo pasado fue mejor
Los veraneantes de San María, Naplo y Pucusana son la Vieja Guardia de las generaciones pudientes de nuestra capital. Se aferran a la propiedad del pasado, al linaje milenario de sus antepasados, al club Esmeralda y sus fastuosas fiestas de gala, los yates y los sunsets en la terraza. Es un Ancón instalado en el sur, donde la tradición otorga más puntos en el status de sus vecinos que la mudanza a las tierras ajenas del Eisha moderno.
Si su hija va a la de Lima y sólo veranea en Pucusana, puede estarse perdiendo el codearse con la crema y nata de su promoción universitaria así como de sus futuras juntas laborales.
Zona 6. Zona Los Ricos también Lloran
El filtro de la vida en Eisha hacia donde nos dirigen nuestras hélices es feroz, y muchas comunidades de nuevos capitales en manos de sujetos con el color piel incorrecto, hicieron surgir la necesidad de zonas como esta. Familias mestizas, colonias orientales (harto chino) y nuevos ricos provincianos que no pasaron la tranquera de Eisha, han reconstruido el paraíso algunos kilómetros atrás en arquitectónicos espacios, casas club y fina arena blanca, echados bajo el sol a pocos kilómetros de la tierra prometida con el gesto adusto y mortificado que tenía las rivales de Verónica Castro en la popular novela mejicana de los 80s.
Zona 7. 90210
El “Vale todo” en versión romántico-sexual acumula sus hormonas en esta jurisdicción de poco kilometraje pero de buen recorrido: es la versión limeña del 90210 donde toda la juventud liberal alquila, comparte, seduce y promisquea a buen ritmo, jolgorio y alcoholístico vaivén. Sin embargo Totoritas y Bujama (con su pueblo menos) han generado espacios donde se mezcla juventud y familia formando un ghetto playero cercado donde no hay eternos y largos malecones pero si exclusivas construcciones.
Zona 8. Eisha (Sur Grande)
Así como se dice que Macchu Picchu fue un refugio para las élites incas, Eisha de pronto se convirtió en un refugio playero de la cercada élite limeña que saltó con garrocha Lurín y viejos ex-contornos de la capital para migrar a lo que hoy se conoce
como Eisha, ese eterno malecón que une y desune a mas de 15 playas que reposan en exclusivas estructuras de cemento que funcionan como “guachis” de la propia playa. Atrás quedaron esa larga franja de zona campamentera y ese pampón donde ahora mora un super mega power centro comercial denominado el “bulevar” lleno de discotecas y restaurantes gastonianamente exclusivos. La idea no es buscar arena, sol y mar sino un buen y ostentoso fortín de cemento donde literalmente traslades, cual casa rodante, tu Lima del día a día al calor del veranito (50 puntos más si dicho fortín fue diseñado por Jordi “todo lo que vendría a ser” Puig). Desde Las Arenas hasta Cocoa Beach uno encontrará esa “grandeza” y “magnitud” que bautizó de facto y automaticamente a la zona 4. como Sur “Chico”. Sólo acotar que “Palabritas” resalta entre la multitud y podría ser considerada la zona 90210 de Eisha, espacio de alquileres habitacionales juveniles y amoríos miles.
Zona 9. Quisiera ser Grande
La periferia de Eisha está rodeada por dos bloques de Playas, uno es el que muestra el mapa como zona 9 y el otro conformado por la zona de Lagunas, Gramas, Canarias entre otras. Ambos son espacios playeros donde sus habitantes se jactan de no ser parte de Eisha cuando en Eisha se inspiraron para nacer. Privilegian la paz y la tranquilidad sobre la zona comercial y fatua del “bulevar” pero en él practicamente moran. No es crítica ni mucho menos cholegas pero son zonas donde sus habitantes se privilegian de tener lo mejor de los dos mundos.
Zona 10. Surfin’ P.E.R.U.
Puerto Fiel y Cerro Azul no aspiran a ser el nuevo Eisha, sus estándares no ambicionan ni resienten los laureles sociales que prometen esas tierras del kilómetro 97.5. Aquí se trata de jurisdicciones donde el buen comer, los Beach Boys y el buen surf se unen para una causa justa. No hay mejor cebiche ni mejores olas al fondo de estas arenas, así que vale la pena atravesar todo el litoral hasta aquí, siempre que usted no busque el confort ni la practicidad.
Ahora que sabe bien la ubicación de estas zonas, no pierda tiempo, vaya a Teleticket y escoja sus entradas con anticipación, sepa cómo aconsejar a sus hijos, todos tenemos una segunda oportunidad: este 2010 su ascenso (o caída libre) social está en sus manos y en esa playa que lo espera al sur.
P.D. Pronto, el diagnóstico norteño de las playas limeñas.
Ja ja, por fin atinaste con lo de las playas. NO tengo criticas al respecto de este post.
La parte de antologia es la zona ‘Radio Felicidad’, jajajajaja, mi padre como que se pico un poco. Jajajaja.
Jordi, si lo escuchas con atencion, nunca dice nada interesante, en realidad Jordi no sabe nada de nada, todo lo deja al entrevistado, el solo inicia una frase y nunca la termina, solo dice …Y ESTO ES COMO UNA…COMO SI FUERA…. y es el entrevistado quien dice COMO UNA SEGUNDA TERRAZA O COMO SI FUERA UNA SEPARACION …jajajajja. Ese Jordi, un ignorante total , invento de canal PLUS.
Discípulos aventajados de Gobineau, émulos disciplinados de Goering, epígonos privilegiados de Leclerc, la zona 8 posee el absoluto privilegio a nivel mundial de poseer las únicas playas donde un grupo de gente prohibe a otro bañarse en el mismo océano que ella, el non plus ultra de la discriminación. Esto por supuesto en defensa de la propiedad privada y la libertad de asociación y contratación, principios liberales ciertamente rescatables, pero que adquieren en manos de nuestra chololigarquía un tufo inconfundible de deformación, degeneración o podredumbre intelectual, que hacen del liberal perucho un combinao irreconocible que le debe más a un gamonal de Pomalca que a Adam Smith o a Milton Friedman.
PS. Luis por favor, quien en su sano juicio escucharía a Jordi “con atención”, es como si me pidieras que me ponga a oir lo que dice Carlos Cacho “con detenimiento y cuidado”.
Este post es genial, Chuto. Merece muchisimos mas comentarios.
Creo que mucha gente no lo ha visto o leido, porque de otra forma no se entiende que solo seamos cuatro los que comentemos.
Filudisima punteria para describir a las zonas 5, 6 y 9, particularmente. Me has hecho recordar a todos mis amigos de Santa Maria y Naplo, que se sienten la ultima chela del tono por el tema este de ser los “pioneros” en el tema playistico.
si te cagas de hambre escribiendo este bien pero si encima ganas dinero por las porkerias que escribes dime como lo haces
Por favor, pido se escriba un post sobre la cholisima frustracion de encontrar pura chola en el SEXYONO y tratar de conocer flacas de Argentina, Espana, Brasil colocando fotos de Christian Meier. Gracias…
“La Negra ta Hermosa”, así resumía el austral itinerario nuestro querido cobrador de micro chacalonero. Excelente descripción de la fauna anfibia que pulula por los mares del sur limeño.
Es increíble ver como en el lapso de unos cuántos kilómetros, podemos encontrar un verde océano plagado de llantas, pirañitas, surferitos, heladeros, arrozconpolleras, toldos pascualilleros, tiendas Tomihailfailjer y, sobre todo, bastantes contrastes.
A propósito, podrías hacer una pequeña reclasificación, ¿dónde quedó el área DOBLE 9? Podrías ubicarlo por ahí, cerca del área Pieiriu, o en el Quisiera ser grandre.
A propósito, ¿que diagnóstico norteño? Yo soy norteño, ¿puedo ayudar?
Sería bueno hacer un diagnóstico de playas norteñas… la fauna por allá es bien variadita… de Yacila a Punta Sal!!!
saludos Chuto!!!
JAJAJAJAJJ JORDI ” TODO LO QUE VENDRIA A SER” PUIG AJAJAJ notable!!!