Señores
Kandavu Producciones
De mi más capacitada consideración:
Mi nombre es Ramón y soy amigo de la infancia de Chuto, a quien agradezco el espacio para publicar la presente misiva. Hace ya algunos años tuve un accidente que me postró en una silla de ruedas con lo cual desde ese momento caí en la etiqueta del “discapacitado”. Sin embargo dicha condición lo único que me impide es caminar (porque para serles franco mi poderosa silla de ruedas es todo terreno) pero no cantar, ni gozar de la buena música (de hecho soy un melómano empedernido) entre otras cosas.
Quiero aprovechar la oportunidad, antes que, como diría Chuto, se me salga el Rimac, quisiera agradecer a Lucianita León por su empeñosa labor en promover un proyecto de ley que finalmente hay reducido esos impuestos que nos impedían ver en primera fila y comiendo canchita a los íconos musicales de hoy y del ayer. La idea era, sin duda, promover un mayor acceso a la cultura y al entretenimiento para T-O-D-O-S, cholos deseosos de ver espectáculos de calidad. Sin embargo es este último punto donde quiero estacionar mi silla de ruedas y desde donde quiero lanzar mis inquietudes.
Y dice así, maestro:
Resulta que un buen amigo que vive en Escocia me manda un mail la semana pasada y me “jojoletea” diciendo que verá en primera fila a Andrea Boccelli en noviembre de este año. Yo le respondo “Tranquilo compare, Bocelli viene en unos días a Lima así que no te me alucines mucho“. Mi pata me vuelve a “jojoletear” y me manda el link del show , mismo que leo con atención y me detengo en lo siguiente:

Pensé con cierta autosuficiencia que ahora el Perú ya tiene espectaculos de talla mundial (boom de los conciertos “que le llaman”) y asumí que los lugares donde se llevan a cabo cuentan con todas las facilidades para que, lejos de ser pisoteado, apretado y mi silla usada como Elevate Shoes por algunos ciudadanos, pueda ver el concierto con relativa comodidad (es más un buen amigo me dateo que en el concierto reciente de Kiss en Lima hubo facilidades para discapacitados).
En ese contexto decidí comprar mi entrada para el concierto de Andrea Bocelli. Me metí a Internet y veo el anuncio en la página web de Teleticket. ¡Guau! dije, y los trae Kandavu. Así que no perdí más tiempo y enrumbe al Teleticket de Wong y Metro más cercano y al preguntarle a la señorita del “caunter” miren lo que encontré en la ficha técnica del concierto:
Lean con atención:
DISCAPACITADOS BAÑO/RAMPA: NO/NO
UBICACION PREFERENCIAL PARA DISCAPACITADOS: NO
Le pregunté a la señorita cual Juan Gabriel a Rocío Durcal….
Pues si, los discapacitados deben pasarla mal, con alcaldes que rompen pistas y veredas cuando quieren, no hay estructuras adecuadas de acceso, y la incivilidad de la gente. Ojala los organizadores de conciertos y eventos culturales tomen en cuenta las necesidades de este sector de la poblacion que tambien tiene derecho a disfrutar de la vida cultural. Pero no es por ley que deberia ser asi? Como se saltan ese requisito?
Aqui un ejemplo positivo de integracion
http://www.youtube.com/watch?v=uXb-LCBtf3w
Jallalla Puno!!!
bien, carajo!!!
tu voz es la nuestra,chutarro…
me dan ganas de ir en silla de ruedas solo pa ver que pasa conmigo y con mi entrada preferencial.
vale, chuto, gran post.
a propo.. en los demas conciertos ocurrio lo mismo??
Hola, me gustaría verificar esta historia para una entrevista, por favor que el autor de la nota se ponga en contacto conmigo. Gracias, Chuto.
Asu, que fuerte.
Hace poco leí una entrevista a Bocelli, y cuando le preguntaban por sus actividades predilectas, respondió, entre otras, leer.
Construyamos el primer mundo.
Muy buen artículo, un abrazo,
ERre!
Una protesta muy seria que me sacó mas de una risa. Pero las lagrimas son por culpa de estos negociantes que no tienen consideraciones para con todos.