Chuto
Ayacucho, mayo 2008
Oye Tuco, eso que hablábamos el otro día sobre los malditos de Larcomar y Masías, lo de la pinta de choro y el vecino miraflorino, empezó a cobrar un sentido más interesante en mi último viaje a Ayacucho, esos a donde me enrumbo a conocer mi país y termino conociéndome a mí primero.
Te dije [...]