El estereotipo de la escolar acalorada, disforzada y perdida en una infinita adolescencia, ya sea con su chaleco gris estatal o su falda a cuadritos residencial, condenada a la trenza y a la cola de caballo, y sumergida en un sistema de represión y de sometimiento frente a aquello que se impone desde lo viril, encuentra un punto de [...]