Desconocemos su verdadera identidad, ya que renunció a su nombre de pila que figuraba en su Libreta Electoral para responder al apelativo de “Pocha”. La tía Pocha es puro corazón, es como el anticucho versión humana que hay en todo hogar perucho.
Ama de casa “de profesión”, siempre pendiente de sus familiares (pendiente = enterada de todo chisme, sueño romántico y profesional, secreto y [...]