¿Se han dado cuenta de que los peruanos tenemos una manera irritantemente simpática de obligar, coaccionar, casi hasta el escándalo de la descarada amenaza pública, a sus compatriotas de que vean, oigan, hablen, manyen y alucinen a diestra y siniestra? Ojo que no se trata de pedidos, sugerencias, ruegos, nada de eso. Son imperativos cholos de primera [...]