Creo firmemente que esta choledad necesita un Oráculo, una Esfinge, un totem de personalidad irritable pero con la paciencia sabia de una Sibila de Cumas, una divinidad chola que nos vaticine destinos que nunca se cumplan, que lance acertijos cuestionadores y que no ose regalarnos soluciones que nos dividan más. Necesitamos, antes que respuestas, formularnos bien las [...]