La palabra “humilde” resuena en todos los rincones de nuestra choledad. Hay desde los creativos que inventamos nuevos colores en la bandera del Tahuantinsuyo (nos referimos al imperdonable “color humilde” (1), que es incluso más creativo que afamado color piel) hasta los que nos cobijamos en la “humildad” para irradiar modestia de manera radioeléctrica ante el temor [...]